El príncipe Harry de Inglaterra, tercero en la línea de sucesión a la Corona británica, será enviado a Afganistán en lugar de Irak, para luchar contra grupos talibanes y evitar exponerse a las amenazas de muerte de la insurgencia iraquí.
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Según escribió hoy el dominical inglés News of the World, Harry, de 22 años y que la semana pasada no viajó junto a su Regimiento de Blues & Royals al sur de Irak, está listo para ser desplegado a suelo afgano.
El hijo menor del príncipe Carlos y la fallecida Lady Di es segundo lugarteniente del Household Cavalry, y está a cargo de 11 soldados y cuatro tanques armados Scmitar.
De acuerdo al periódico londinense, el comandante en jefe de la Armada británica, sir Richard Dannatt, decidió bloquear el envío de Harry al sur de Irak, debido a las crecientes amenazas contra su vida, y el peligro "inaceptable" que ello puede conllevar además para el resto del pelotón.
El News of the World informó que la insurgencia iraquí planeaba atacar dos campos militares británicos en el sur de ese país, utilizando bombas de dióxido clorhídrico, que provoca la muerte quemando los pulmones.
Por ese motivo, la Armada británica decidió que Harry, conocido entre sus camaradas como Cornet Wales, sea enviado a Afganistán antes de 2008, para formar parte de una unidad de comando de la OTAN.
"El príncipe llevará a cabo operaciones militares de bajo riesgo y recibirá una medalla de campaña por haber servido durante 30 días", destacó el dominical.
Las tropas de la OTAN están desplegadas en distintas partes de Afganistán y por ende Harry podría servir en cualquier punto del país, sin exponerse a ataques de los talibanes.
"Probablemente sea empleado como cuidador junior, tal vez con taras nocturnas", declaró una fuente de la Armada. "Estará totalmente fuera del peligro, aunque esa es una tarea operacional importante", agregó.
Por su parte, el dominical The Observer informó hoy que los detalles sobre despliegues militares de Harry serán censurados si el gobierno aprueba una propuesta para impedir que los medios de comunicación reporten sobre los aspectos militares del príncipe.
Bajo la actual ley británica, los editores de los periódicos pueden ser obligados a no escribir sobre ciertos temas de seguridad nacional, bajo una normativa llamada D-notice.
En ese sentido, el ministerio de Defensa en Londres está elaborando una serie de medidas para lograr que se siga publicando información sobre el envío de Harry.
Por su parte, el Sunday Times informó que en caso que sigan las especulaciones y las demoras para su envío a luchar, el príncipe podría abandonar la carrera militar y dedicarse de lleno a las actividades caritativas, y así seguir el ejemplo de su madre, la princesa Diana.
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