23 de agosto 2005 - 00:00

Aislado, el Garrahan aprobó volver a parar por 48 horas

Carlos Tomada
Carlos Tomada
En una incomprensible situación donde ni los gremios ni el gobierno atinan a buscar una solución, los empleados no médicos del Hospital Garrahan agrupados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) volvieron a ratificar ayer en asamblea el plan de lucha por reclamos salariales. Y decidieron otro paro de 48 horas a partir de las 7 del jueves, propagándose las adhesiones desde otros sectores sindicales: de allí un acto y marcha junto a docentes y personal de subtes; y una campaña de esclarecimiento sobre las razones del conflicto. Lo confirmó el titular de la comisión interna del Garrahan, Gustavo Lerer, quien explicó que hasta ahora las autoridades «no ofrecieron una nueva propuesta salarial» que permita destrabar el conflicto, en tanto UNICEF Argentina apeló al «sentido ético» del personal para «hallar otras medidas» que reemplacen el paro y evitar de esa forma poner «en grave riesgo la vida y salud de miles de niños».

En un escrito remitido a Lerer, el representante de UNICEF en el país, Jorge Rivera Pizarro, señaló que la organización «no pone en tela de juicio la legitimidad de los reclamos», aunque recordó que «los derechos de cada uno limitan con los derechos del otro».

• Acto y marcha

Los no médicos realizarán el jueves un acto público y una marcha en las puertas del Garrahan, en Combate de los Pozos al 1800, junto a trabajadores de subterráneos, docentes y distintas organizaciones de desocupados que adhieren. «En la asamblea decidimos hacer un paro por 48 horas a partir del jueves y tomarnos estos tres días para escucharlas propuestas del gobierno», dijo el delegado del sector enfermería, Eduardo García.

Mientras tanto, fuentes judiciales informaron que el juez de Instrucción Juan Ramos Padilla podría decidir «una medida precautoria para evitar una tragedia en el hospital» de pediatría. Explicaron que un campamento en el ingreso del centro de salud podría «desalentar a una madre de escasos recursos a atender a su hijo con fiebre».

El magistrado intervino en el conflicto gremial luego de una denuncia por presunta extorsión realizada por una enfermera recientemente ingresada, quien no adhirió a la medida de fuerza y denunció «aprietes» por parte de los huelguistas.

Ramos Padilla
concurrió ayer por la mañana al Garrahan acompañado por profesionales de la UBA especializados en salud pública, quienes elevarán un informe sobre el modo en que el hospital funciona en el marco de las huelgas.

• Cuestionamiento

Ramos Padilla cuestionó que las protestas se realicen dentro del hospital y aseguró que los servicios mínimos «no son los necesarios», en tanto que luego de la frustrada audiencia que debía realizarse ayer, ante la decisión gremial de reclamar su « incompetencia» afirmó que «el Garrahan no está preparado para una contingencia».

Confirmó Ramos Padilla que tres profesores de la UBA fueron designados para evaluar la situación de riesgo para la salud en el centro asistencial, reclamó que «las protestas no se realicen en el hall interno del establecimiento y que las paredes no exhiban leyendas partidarias sino información» para los pacientes.

Lerer
confirmó el «planteo de incompetencia» realizado por la secretaría gremial contra el magistrado, porque -sostuvo-, en un conflicto sindical la situación debe encauzarse a través de la Justicia laboral.

El delegado formuló esas declaraciones luego de asistir a una audiencia en las oficinas del Consejo de Administración junto con representantes de Salud de los gobiernos nacional y porteño.

El abogado de la ATE,
Horacio Meguira, calificó como «sin sentido» la audiencia en presencia de Ramos Padilla, ya que el objetivo del juez «no era mediar» para resolver el conflicto sino «evaluar» la situación del hospital para comprobar si el paro afecta o no el derecho de los menores. La Comisión Interna consideró que «el único mediador en el conflicto debe ser el ministro de Trabajo, Carlos Tomada». Los estatales ratificaron su rechazo al incremento de 20 por ciento ofrecido por el gobierno, que fue aceptado por el personal de otros tres gremios que coexisten en el Garrahan.

• Exigencia

Los no médicos volvieron a exigir un salario básico de $ 1.800, un adelanto de $ 600, el pago de 2 por ciento por año de antigüedad y una jornada laboral de seis horas.

En una nota enviada al ministro de Salud,
Ginés González García, la UNICEF señaló su deseo de «unirse» a la «preocupación» de las familias que «no pueden atender la salud de los menores». También le expresó su seguridad en «el compromiso manifiesto» de esa cartera de Estado para con la infancia y su adhesión a los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño.

A su vez,
González García señaló ayer que los huelguistas conforman «un grupo pequeñísimo, cada vez más pequeño y aislado», y los exhortó a «dejar de molestar a los chicos» e «ir a hacer política a otro lado».

Por último, ferroviarios de la Seccional Gran Buenos Aires Oeste, por un lado, y los empleados del Garrahan, que participarán de las Jornadas Internacionales de Enfermería, por el otro, recolectarán firmas en Constitución, Once y Retiro en favor del aumento.

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