11 de octubre 2012 - 19:00
Balearon a una mujer durante entradera en Béccar
Delincuentes interceptaron a una pareja que salía de una reunión. El hombre forcejeó con un ladrón y su esposa recibió un tiro al querer cerrar la puerta. La víctima no corre peligro.
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Según Miguel, los delincuentes querían entrar a su casa y lo amenazaron a él y a su hija.
Pero tras un forcejeo y en un descuido de los ladrones, la hija menor de Miguel, Mora, logró correr hasta la vivienda y cerrar la puerta desde adentro para evitar que los ladrones entraran.
"Ellos intentaron violentar la puerta pero no pudieron. Yo me quedé afuera, me pidieron las cosas que tenían pero querían entrar a la casa y uno, aparentemente enojado porque frustraron sus intenciones, le disparó a la puerta. La bala atravesó la puerta y le dio a mi hija Martina, que estaba del otro lado tratando de comunicarse con la policía", relató.
Tras ese episodio, los delincuentes escaparon a pie sin concretar el robo, en dirección a un asentamiento conocido como Villa San Cayetano, que queda a 150 metros de la vivienda, dijeron fuentes de la pesquisa.
En la huida arrojaron las llaves del auto de Marengo, que se habían llevado junto a otras pertenencias del hombre. Martina fue auxiliada por su familia y trasladada al hospital San Isidro, donde permanecía internada a la espera de ser sometida a una intervención quirúrgica para extraerle el proyectil.
"Es un milagro que no haya pasado algo más grave, aparentemente no interesó ningún órgano, esta fuera de peligro", dijo Miguel. Para el hombre se trató de un hecho casual y se produjo muy rápido. "Si duró tres minutos es mucho", dijo.
"Es un milagro que no haya pasado una tragedia, una tragedia absurda, una cosa de locos", añadió el hombre, quien al momento de hablar de los delincuentes, de entre 20 y 25 años, dijo que deben tener un estado de consciencia "nulo" para disparar "un tiro porque sí". El episodio es investigado por la policía de San Isidro y el fiscal de turno de ese distrito, Patricio Ferrari.



