11 de octubre 2012 - 19:00

Balearon a una mujer durante entradera en Béccar

Delincuentes interceptaron a una pareja que salía de una reunión. El hombre forcejeó con un ladrón y su esposa recibió un tiro al querer cerrar la puerta. La víctima no corre peligro.

Una mujer fue herida de un balazo en la cintura por uno de los tres asaltantes que intentaron entrar a robar a la casa de sus padres en la localidad bonaerense de Béccar, donde festejaba su cumpleaños, cuando su hermana abrió el portón del garaje para sacar el auto.

La víctima fue identificada como Martina Marengo, una estudiante de arte que justamente festejaba su cumpleaños número 33 en familia, en la casa de sus padres. La mujer recibió un balazo que le ingresó por la cintura y le quedó alojado entre el tórax y el abdomen, aunque no le produjo lesiones vitales, ya que antes de impactarla atravesó una puerta de la vivienda.

"Fue un verdadero milagro, es un milagro que esté viva", dijo el padre de la mujer, Miguel Marengo, en diálogo con la prensa en la puerta de la residencia donde sucedió el hecho.

El episodio ocurrió el miércoles por la noche, cerca de las 20.40, en la puerta de una casa de dos plantas situada en Guido al 2100, casi esquina Isabel la Católica, de Béccar.

Según detalló Miguel, Martina festejaba su cumpleaños y, en un momento de la noche, él y otra hija, Mora, abrieron el portón del garaje para sacar el auto, un Toyota Corolla, ya que tenían que ir a buscar a una persona.

"Cuando otra de mis hijas atraviesa el portón y se asoma, ve venir a uno (de los delincuentes) y ve que hace contacto visual con otros dos. Los tres se meten al garaje", recordó el hombre, quien estaba sentado al volante del rodado.

Según Miguel, los delincuentes querían entrar a su casa y lo amenazaron a él y a su hija.
Pero tras un forcejeo y en un descuido de los ladrones, la hija menor de Miguel, Mora, logró correr hasta la vivienda y cerrar la puerta desde adentro para evitar que los ladrones entraran.

"Ellos intentaron violentar la puerta pero no pudieron. Yo me quedé afuera, me pidieron las cosas que tenían pero querían entrar a la casa y uno, aparentemente enojado porque frustraron sus intenciones, le disparó a la puerta. La bala atravesó la puerta y le dio a mi hija Martina, que estaba del otro lado tratando de comunicarse con la policía", relató.

Tras ese episodio, los delincuentes escaparon a pie sin concretar el robo, en dirección a un asentamiento conocido como Villa San Cayetano, que queda a 150 metros de la vivienda, dijeron fuentes de la pesquisa.

En la huida arrojaron las llaves del auto de Marengo, que se habían llevado junto a otras pertenencias del hombre. Martina fue auxiliada por su familia y trasladada al hospital San Isidro, donde permanecía internada a la espera de ser sometida a una intervención quirúrgica para extraerle el proyectil.

"Es un milagro que no haya pasado algo más grave, aparentemente no interesó ningún órgano, esta fuera de peligro", dijo Miguel. Para el hombre se trató de un hecho casual y se produjo muy rápido. "Si duró tres minutos es mucho", dijo.

"Es un milagro que no haya pasado una tragedia, una tragedia absurda, una cosa de locos", añadió el hombre, quien al momento de hablar de los delincuentes, de entre 20 y 25 años, dijo que deben tener un estado de consciencia "nulo" para disparar "un tiro porque sí". El episodio es investigado por la policía de San Isidro y el fiscal de turno de ese distrito, Patricio Ferrari.

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