Mascha Kaléko: quién es la poeta que recuerda el Doodle de Google de hoy

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La escritora judío-alemana obtuvo un notable reconocimiento entre la vanguardia literaria de la década de 1930 en Berlín. Su trabajo exploró temas importantes como la injusticia social y el exilio.

El Doodle de este miércoles, ilustrado por la artista Ramona Ring, rinde homenaje a la poeta judío-alemana Mascha Kaléko, cuyos incisivos poemas y canciones le valieron un notable reconocimiento entre la vanguardia literaria de la década de 1930 en Berlín. En este día pero de 1974, Kaléko realizó su lectura final en la biblioteca America Memorial Library de dicha ciudad.

Golda Malka Aufen, su nombre real, nació en 1907 en Schidlow, Galicia, en lo que hoy es el sur de Polonia. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, ella y su familia huyeron del país hacia Alemania y finalmente establecieron un nuevo hogar en Berlín en 1918.

Cuando era apenas una adolescente comenzó a escribir poesía y, con el paso de los años, se convirtió en una celebridad dado que los periódicos comenzaron a publicar su trabajo en toda la capital.

En el poema de Kaléko "Das Bißchen Ruhm" ("Un poco de gloria", 2003), escribió metafóricamente sobre su fama como plantas que deben mantenerse con cuidado diario, un concepto que se refleja en la ilustración del Doodle de hoy.

A principios de la década de 1930, Kaléko era una figura establecida entre la vanguardia literaria de Berlín. A menudo se la podía encontrar inmersa en una conversación en el Romanische Café, el emblemático centro bohemio frecuentado por contemporáneos notables como Else Lasker-Schüler y Erich Kästner.

En 1933, publicó su primer libro, "Das Lyrische Stenogrammheft" ("La taquigrafía lírica"), seguido dos años más tarde por "Kleine Lesebuch für Große" ("El pequeño lector para adultos").

El trabajo de Kaléko capturó ingeniosamente la esencia de la vida urbana diaria durante el ocaso de la República de Weimar y, a través de versos satíricos, exploró temas importantes como la injusticia social y el exilio.

Después de casi dos décadas en los Estados Unidos, Kaléko se instaló en Israel y continuó escribiendo poesía por el resto de su vida.

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