13 de febrero 2007 - 00:00

Caso de eutanasia conmueve a Londres

Londres - Una ciudadana británica de 30 años, enferma terminal, emprendió ayer una batalla legal para lograr que los médicos accedan a dejarla morir. Kelly Taylor, a quien los doctores han dado menos de un año de vida, pretende que los facultativos que la tratan incrementen la dosis de morfina para inducirla a un estado similar al coma, a lo que éstos se niegan por considerar que eso supondría cometer eutanasia.

En un testamento vital, la mujer, que tiene problemas coronarios, pulmonares y en la espina vertebral, también solicita que no se la alimente de forma artificial.

  • Independencia

  • «No quiero recibir más cuidados. Quiero hacer valer mi propia independencia», dijo la mujer, que confesó sufrir unos dolores inmensos.

    «No entiendo muy bien qué hago aquí. Vivo día tras día sólo por pasar el día. No quieroestar aquí», añadió Kelly. En una vista preliminar celebrada en el Tribunal Superior de Justicia de Londres, sus abogados plantearon que en virtud de la Convención Europea de los Derechos Humanos, que prohíbe el trato «inhumano o degradante», no debe negarse a la mujer tomar las iniciativas para acortar su vida.

  • Enfermedades

    La mujer padece el síndrome de Eisenmenger, que le produce hipertensión pulmonar y problemas coronarios, así como el síndrome de Klippel-Feil, una enfermedad rara congénita que consiste en la fusión de las vértebras cervicales y la cortedad del cuello.

    En julio pasado, la enferma intentó morir por inanición, pero tras diecinueve días tenía tantos dolores que decidió que esa situación era aún peor que su enfermedad, por lo que volvió a comer.
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