6 de diciembre 2011 - 20:58

Caso Gastón: detuvieron al cuñado como presunto asesino

Gastón Bustamante
Gastón Bustamante
El cuñado de Gastón Bustamante, el niño de 12 años asfixiado hace 15 días en la ciudad de Miramar, fue detenido como presunto autor del homicidio, y la sospecha es que lo mató porque lo descubrió robando una suma de dinero que necesitaba para pagar una deuda de 20.000 pesos.

Fuentes policiales informaron que el sospechoso fue identificado como Julián Ezequiel Ramón (24), estudiante de Derecho y novio de Rocío Bustamante, la hermana de 19 años de Gastón, a quien había acompañado en las marchas por el esclarecimiento del crimen.

Para los investigadores, la clave para la detención de Ramón, quien fue trasladado a la DDI Mar del Plata para ser indagado, es una huella dactilar suya que fue encontrada en un televisor que había en la escena del crimen.

El fiscal de Miramar, Roberto Moure, explicó que "si bien no se puede determinar la antiguedad de las huellas, los peritos dicen son contemporáneas con el homicidio, es decir, no pudieron estar allí durante más de veinticuatro horas".

Un investigador dijo que "son dedos que no quedaron marcados por simple contacto, sino con la presión de la persona que cargó ese televisor para cambiarlo de lugar", ya que estaba en la habitación de los padres y apareció en la cocina.

Las huellas que complicaron a Ramón fueron cuatro dedos de su mano derecha marcados en el techo del televisor y algunas falanges, aunque los que resultaron aptos para cotejo fueron el índice y el anular.

Todos los testigos declaran que Ramón no había tocado ese televisor antes del crimen, ni tampoco después del hallazgo del cadáver, porque llegó a la casa cuando la Policía ya había preservado la escena y no entró a contaminar.

Una fuente policial explicó que esas huellas fueron cargadas en el sistema AFIS, la base de datos de condenados, pero como Ramón no tenía antecedentes, la búsqueda dio negativa.

Pero cuando los investigadores convocaron a toda la familia y al entorno para sacarse sangre y tomar sus rastros, el cotejo con Ramón dio positivo con la huella de la TV.

Mientras tanto, los investigadores creen que el ahora imputado se encargó en los últimos días de "plantar" escuchas telefónicas, sabiendo que tenía la línea intervenida, y le dijo a un amigo que no se acordaba si había tocado alguna vez el televisor.

Los pesquisas reconocieron que el homicida se robó unos 500 pesos, pero que el dinero robado no estaba adentro del aparato, aunque tal vez el asesino haya simulado trasladar el televisor para hacer pasar el hecho por un robo más ordinario o para desarmarlo a ver había más dinero adentro.

Otro dato recabado por los investigadores es que Ramón tenía deudas, ya que en su casa se secuestró un cuaderno manuscrito con ítems que sumaban 20.000 pesos y la leyenda "Los necesito ahora".

Por esa razón, creen que fue a la casa de su novia a robar, aunque solo se llevó 500 pesos porque otros 20.000 que había escondidos en la habitación de los padres no los encontró porque estaban ocultos en un tubo de luz.

Moure resaltó que el detenido era la única persona fuera del entorno familiar directo que conocía sobre la existencia de dinero en esa vivienda.

La noche anterior al crimen, mientras en la casa festejaban el cumpleaños de Gastón, el padre le dijo a su hija que al día siguiente debía renovar el plazo fijo y sumar 5.000 pesos, relató otra fuente del caso.

Se trataba de un plazo fijo que pertenecía al padre pero que estaba a nombre de su hija, por lo que debía ser ella quien tenía que concurrir a la sucursal bancaria a renovarlo.

"Rocío le preguntó esa misma noche a su novio a qué hora cerraban los bancos. El contestó que a las 15 y ella le respondió que tenía tiempo de ir a la escuela, después pasar a buscar la plata e ir al banco", aseguró el vocero.

Los investigadores dicen que el ahora detenido sabía que el padre solía guardar dinero en la casa y que el año pasado al hombre le robaron 25.000 pesos que escondía en un calefón del patio.

Otra prueba con la que cuenta el fiscal es una filmación de un supermercado de Miramar donde se lo divisa a Ramón a dos cuadras del lugar de la casa de Gastón a diez minutos del crimen.

Moure dijo Ramón vive a ocho cuadras de lo de la víctima y que tras realizar una reconstrucción, los tiempos dan para que el joven se dirigiera desde la vivienda de Gastón al comercio tras el crimen o para que fuera hasta allí desde su propia casa.

El fiscal sostuvo que el móvil del crimen sería el robo y que "el nene lo habría descubierto (a Ramón) en el transcurso" de ese delito, razón por la cual lo mató, ya que "tenía algo más que la libertad que perder, su noviazgo".

Los investigadores creen que el detenido esperó la salida de la madre a hacer las compras para entrar a robar y que no sabía que el nene estaba en la habitación durmiendo o que, teniendo ese dato, creyó que no lo iba a despertar.

Gastón fue asesinado la mañana del 21 de noviembre pasado cuando ingresaron a robar a su casa, ubicada en la calle 27 entre 46 y 48, de Miramar, en momentos en que estaba sólo en el lugar ya que su madre había salido a hacer compras por el barrio.

El niño fue asesinado en un dormitorio y lo mataron estrangulándolo con una media y a golpes en el cráneo.

El asesino le tapó la cabeza con una almohada, lo cual para los peritos es un indicio de que no soportó verle la cara al nene porque lo conocía.

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