Desde el robo, el 31 de julio de 2013, llevado a cabo con un cómplice, el hombre franco-marroquí de 30 años posteaba en Facebook fotos de su nueva vida suntuosa y se burlaba de la Policía y la de Justicia de Francia, lo que llamó la atención de los investigadores.
El hombre, llamado Nabil Ibelati, mostraba su ostentosa vida en la red social: paseos en camello sobre las dunas, baños en piscinas privadas en primera línea de playa, grandes banquetes de mariscos o fiestas regadas con alcohol con varios amigos: todo aparecía en la cuenta de Facebook .
Ibelati había sido condenado en rebeldía a diez años de cárcel, aunque había desaparecido del radar y se lo suponía huido a Marruecos.
Sobre él pesaba una orden de captura desde 2014.
Finalmente, el Facebook lanzó las pistas más claras de su paradero.
El hombre se encuentra ahora detenido en Marruecos, y Francia solicita su extradición.
Los ministros del Interior de Francia y Marruecos se mostraron ayer convencidos de que la cooperación en materia de seguridad va a dar nuevos resultados tras el arresto de este ladrón de joyas.
| Agencias EFE y dpa |




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