El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires formó a 4.100 electricistas para ayudar a cubrir la demanda de reparación de porteros eléctricos, entre otros servicios solicitados por los vecinos.
Se trata de un oficio con escasez de especialistas para los más de 273.000 edificios que hay en Capital.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires formó a 4.100 electricistas para ayudar a cubrir la demanda de reparación de porteros eléctricos, entre otros servicios solicitados por los vecinos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se trata de un oficio con escasez de especialistas para los más de 273.000 edificios que hay en Capital -según el último relevamiento oficial-, cuya demanda creció exponencialmente en los últimos ocho meses, por el cambio en la rutina de los vecinas/os que debieron pasar más tiempo en su hogar a causa de la pandemia. Según estimaciones de la Cámara Argentina de Empresas de Porteros Eléctricos (CAEPE), el incremento registrado es de un 50%.
Los profesionales son egresados de la familia profesional de Energía, que ofrece la Ciudad a través de los Centros de Formación Profesional (CFP), impulsados y coordinados por la Agencia de Aprendizaje a lo Largo de la Vida, del Ministerio de Educación porteño.
Los cursos y trayectos formativos relacionados con Energía Eléctrica que brinda la Ciudad son totalmente gratis y se dictan en 24 de los 59 Centros de Formación Profesional que funcionan en distintos puntos de la Capital.
Además de las capacitaciones en energías, la Ciudad ofrece más de 400 opciones educativas en sus CFP y cuenta, también, con seis instituciones de formación profesional que ofrecen terminalidad secundaria con orientación en energía eléctrica. Esto significa que quienes abandonaron el nivel medio formal pueden retomarlo y finalizarlo, adquiriendo competencias que luego les permitirán mejorar su empleabilidad, ya que egresan con conocimientos y saberes requeridos en el mercado laboral.
Para acelerar la solución a esta demanda y generar oportunidades laborales, el Gobierno porteño acaba de firmar un convenio con el Consejo Profesional de Ingeniería Mecánica y Electricista (COPIME), el registro que nuclea y certifica a los electricistas.
Hasta hace poco, para obtener la certificación que los habilitara a trabajar para inmobiliarias y consorcios (por ejemplo), los egresados de los centros debían realizar un examen que les representaba un trámite adicional que los colocaba en desventaja a la hora de acceder al mercado laboral.
A partir de la firma de este convenio, el COPIME reconoce como idónea la formación que se brinda a los egresados de los CFP de la ciudad en esta materia y, por ese motivo, los ingresa automáticamente al registro de idóneos del Consejo, lo cual les permite recibir la certificación directamente, sin demoras, mejorando así sus condiciones de empleabilidad.
Los Centros de Formación Profesional ofrecen cursos y trayectos formativos gratuitos con certificación oficial para que las personas puedan capacitarse en áreas como: Informática y Programación; Gastronomía; Energía Eléctrica; Energías Renovables; Mecánica Automotriz; Construcciones; Estética y Textil-Indumentaria, entre otras.
Para ingresar hay que ser mayor de 18 años y tener el Nivel Primario, el Ciclo Básico del Nivel Secundario o el Nivel Secundario completo, según el curso o la formación a la que apliquen.
● Para consultar la oferta disponible: https://www.buenosaires.gob.ar/educacion/agencia-de-aprendizaje-a-lo-largo-de-la-vida/
● El mapa de la ubicación de los centros: https://www.google.com/maps/d/viewer?mid=16LBdjEO1eI8UQ9rhi2HkOGy8YsQ&ll=-34.6172138787469%2C-58.43704494834606&z=11
Estos son algunos testimonios de estudiantes del Centro de Formación Profesional N°16.
Sofía Santana
- "En base a mis gustos, y también, para encontrar otra salida laboral, hace unos dos años y medio empecé mi búsqueda por Internet y me encontré con las ofertas de los Centros de Formación Profesional. Principalmente elegí la sede de Bogotá, del Centro de Formación Profesional 16, por una cuestión de cercanía y comodidad. Hice el curso de pequeñas reparaciones domiciliarias para luego venir a la sede de Castañares y seguir con el resto de los cursos electricidad, plomería y demás".
- "La verdad que fue un paso bastante bueno, por no decir que es excelente. Nunca pensé que iba a tener tantos conocimientos”
- "La verdad que puede abrir muchos caminos la posibilidad de estudiar acá. Es una oportunidad para todos los compañeros y egresados que quizás no tenían la confianza como para presentarse a rendir un examen, más allá de todos los contenidos evaluados previamente en los centros de formación profesional, por el miedo al rechazo de desaprobar o mismo, por no tener el tiempo necesario para poder prepararlo, no?. Un examen tan complejo, tan largo. Así que realmente es algo muy positivo el hecho de que no haya que rendir un examen porque también es una apertura de caminos y de oportunidades para todo tipo de trabajador o trabajadora".
- “Es agregarle un peso bastante grande al curriculum de cada trabajador y es seguir abriendo puertas. Al no poder pertenecer al Registro del COPIME se iban cerrando posibilidades".
Carlos Acorinti
- "Empecé a estudiar hace un año aproximadamente y estamos ya finalizando la cursada. En realidad, yo no sabía que existía y en un momento de mi vida yo no tenía trabajo y no sabía qué hacer. Y un día, charlando con mi suegra, me dijo: "Che, ¿vos sabías que existe un Centro de Formación Profesional? ", y me comenta que ella había estudiado ahí y se había recibido. Ese día entré a la página y vi todos los cursos que estaban y me tiré por electricidad".
- "Estoy encantado con el lugar, con la experiencia que me dio, el aprendizaje. La verdad que es muy bueno. Cuando arranqué no sabía con qué me iba a encontrar. Tenía miedo porque estuve cuatro años trabajando y sin estudiar desde que terminé el secundario, pero me lancé y siento que los profesores fueron gran parte de la ayuda para que pueda seguir ayudando; y el centro también, porque te brinda las herramientas para que puedas estudiar y hacer las prácticas”.
- “A medida que fue pasando el tiempo me fue llamando más la atención lo que son las instalaciones eléctricas y el día de mañana quiero terminar de estudiar acá en el CFP y formarme en algún tipo de ingeniería eléctrica. Y también seguir estudiando acá porque tienen otros cursos que todavía no hice y me gustaría desarrollarlos".
- "A medida que iba rindiendo y terminando la cursada me daban un certificado que iba al CV, y eso es algo que te sirve laboralmente. Y mismo, al saber tus conocidos y tu entorno que estás estudiando esto, hace que empieces a tener laburos individuales. Ya estoy haciendo instalaciones eléctricas en domicilios, de boca en boca, y está muy bueno".
- “Cuando empecé sabía que iba a tener que rendir ese examen. Los comentarios que escuchaba eran que era bastante complicado, pero yo me iba a preparar igual y lo iba a rendir. Y hace una semana y media me enteré que lo sacaron y que en el momento en que terminas la cursada podés inscribirte en el COPIME y recibir el registro de electricista, y me parece que no está mal porque uno no va dejar de estudiar. Pero tener una habilitación te abre un montón de puertas”.
Luis Alberto Aguirre
- “Llegué a este lugar buscando una alternativa laboral.
- “La infraestructura, las instalaciones, los docentes, los compañeros me sorprendieron muchísimo. Tenés todo a mano y ayuda continúa. Nos pasan todos los materiales para estudiar y, sobre todo, recalco que es gratuito, en un contexto como el que estamos viviendo. Si uno quiere hacer un curso para ser gasista matriculado, es muy oneroso. En mi caso, que estaba sin trabajo, con una familia y 55 años, me resultaba imposible de pagar”.
- “Uno, como siempre, piensa que quizás lo gratuito es de menor calidad o más light. Pero no. Me sorprendió el nivel, la exigencia y la calidad de la enseñanza”.
- “Antes de ingresar a la carrera de electricista hacía trabajos en mi casa; sabía de ver a mi padre, pero jamás me dediqué a la parte eléctrica. Ahora tengo una página en Instagram, repartos volantes por donde puedo, voy a casa y sé lo que tengo que hacer y no hay nada que me sorprenda. Todo eso lo aprendí acá”.
- Sobre el convenio firmado entre la Ciudad y COPIME: “Creo que es algo fundamental. Había mucha gente (sobre todo grande, como yo) a la que ya le resultaba engorroso tener que volver a hacer un curso de seis meses, pago, para después rendir un examen muy exigente. Nosotros pensábamos: “Con toda la carga que tenemos de estudio acá y con toda la capacitación, estamos perfectamente capacitados para salir al mercado laboral. Y eso para mucha gente era un freno. Decían: “Yo llego hasta acá. No me quiero complicar más. Tengo familia, no los veo, y eso hacía que mucha gente fuera desertando. Tal vez un muchacho joven no tiene tanta carga de responsabilidad. Yo tengo nietos. Era una contra. Pero con esto, es excelente. Yo puedo decir que estoy en el registro y puedo ir a pedir trabajo a las porterías, a los consorcios, a las inmobiliarias donde tienen 20 departamentos y eso abre un abanico infinito”.
Dejá tu comentario