Los cambios que analiza la Ciudad para flexibilizar los protocolos en las escuelas

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Entre las opciones que se barajan está que se complete la doble jornada, eliminar el ingreso escalonado, y permitir la apertura de los kioskos y comedores.

Días atrás, un informe del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires concluyó que sólo el 1 por ciento de los integrantes de la comunidad educativa debió aislarse durante el primer mes de clases del ciclo lectivo 2021 por casos sospechosos de Covid-19, por lo que se desprende que "las escuelas no son un foco de contagio" del virus. Además, se indicó que de los casos que se aislaron preventivamente por contacto estrecho dentro de la misma burbuja finalmente resultaron ser positivos sólo el 0,017%.

Con estos resultados alentadores, el Gobierno porteño evalúa flexibilizar los protocolos en los colegios para “tener más presencialidad”. Hoy por hoy, en las escuelas hay cronogramas diversos, con cambios de turno, horarios cruzados, y días en los que las clases son presenciales o otros virtuales.

“Vamos a seguir evaluando las próximas dos semanas cómo sigue la curva de contagios para, en base a eso, tomar medidas que ayuden a tener más presencialidad”, afirmó la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, en diálogo con TN.

Entre las opciones que se barajan está que se complete la doble jornada, eliminar el ingreso escalonado, y permitir la apertura de los kioskos y comedores. Además, Acuña informó que algunas escuelas abrirán los sábados para reforzar contenidos del año pasado.

“Hay 9.000 chicos que si bien no perdieron contacto con la escuela el año pasado están en riesgo inminente de abandono, porque no pudieron sostener un vínculo pedagógico y se llevaron entre 8 y 11 asignaturas. Por eso estamos haciendo esta propuesta que tiene que ver con, además de sostener su escolaridad, generar un espacio los días sábado que les dé herramientas concretas para poder fortalecer su vínculo”, dijo. Y añadió: “Los sábados 16 escuelas van a estar abiertas desde el 17 de abril con docentes especializados en trabajar con chicos con vínculos débiles con las escuela. Vamos a trabajar las materias troncales. Los tenemos identificados y los vamos a contactar directamente para trabajar junto a sus familias”.

Acuña aseguró: “Nos gustaría poder seguir trabajando en el camino de eliminar el distanciamiento, que es una de las grandes trabas que tenemos para que todos los chicos puedan entrar en las aulas. Ya hay muchas publicaciones e investigaciones en el mundo que han demostrado que, con la utilización del barbijo, la ventilación y la higiene, el distanciamiento nos es necesario porque no produce más contagios”.

“Vamos a trabajar siempre para que la escuela siga siendo un espacio seguro y abierto a los estudiantes. Vamos a tratar de que, en caso de que haya que restringir actividades, la escuela sea lo último que se cierre. Y en caso de que haya que restringir la presencialidad, que sea lo primero que vuelva”, añadió.

Un informe del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires concluyó que sólo el 1 por ciento de los integrantes de la comunidad educativa debió aislarse durante el primer mes de clases del ciclo lectivo 2021, por lo que se desprende que "las escuelas no son un foco de contagio".

Según el sondeo, de las 700.518 personas que integran la comunidad educativa entre alumnos, docentes y auxiliares, solo 494 (1,09 por ciento) tuvieron que aislarse preventivamente desde el comienzo de las clases, el pasado 17 de febrero.

El Ministerio de Educación porteño, además, indicó que de los casos que se aislaron preventivamente por contacto estrecho dentro de la misma burbuja finalmente resultaron ser positivos sólo el 0,017%.

Los casos de coronavirus registrados representan sólo el 0,17% del total de personas que asisten diariamente a las instituciones, divididos en 45.056 burbujas.

Al cumplirse un mes del regreso a las clases presenciales después de casi un año de enseñanza virtual debido a la pandemia, CABA dio a conocer un informe sobre el impacto de la enfermedad en los colegios.

Luego del esquema de tres etapas establecido por las autoridades, todos los alumnos porteños de jardín, primaria y secundaria cumplen al menos una jornada diaria de cuatro horas.

El Gobierno precisó que esta experiencia establece que "las escuelas no son un foco de contagio".

"Con 700.000 personas movilizadas a diario, organizadas en 45.000 burbujas, solo tenemos un 1% de burbujas que han tenido que ser suspendidas", indicó Acuña, quien además señaló: "Lo más maravilloso es que confirmamos lo que sabíamos: las escuelas, con protocolos, no son focos de contagio".

Actualmente, más del 75% de las escuelas garantizan que los alumnos asistan todos los días, al menos durante cuatro horas, por lo cual el presentismo de los estudiantes asciende al 89%.

Según Acuña, el camino correcto es "tomar decisiones en base a la evidencia a nivel mundial y local" y "la opinión objetiva de los especialistas".

Además, ratificó que el ciclo lectivo 2021 seguirá desarrollándose en la misma dirección, "siempre que la situación epidemiológica lo permita".

De acuerdo al protocolo sanitario que rige actualmente en la Ciudad, las burbujas deben aislarse ante la presencia de un caso sospechoso de coronavirus dentro de la misma, y si un hisopado confirma el diagnóstico positivo, los estudiantes permanecen en sus casas durante 10 días.

En tanto que, si el test arroja resultado negativo, los chicos pueden volver al aula inmediatamente.

A un mes, de la vuelta a las aulas se confirmaron 1215 casos de coronavirus en las escuelas de la Ciudad, lo que representa solo el 0,17% del total de personas que asisten a las mismas. Según el informe, el 60% de los contagios fueron docentes y el 40% restante, alumnos.

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