2 de marzo 2009 - 20:13
Confesó uno de los detenidos por el crimen del decorador
-
Alerta y tensión en Indonesia: un terremoto de 7,4 dejó un muerto y provocó riesgo de tsunami
-
AMBA nublado y máxima de 27 grados: cuándo volverá a llover y cómo seguirá el clima en el resto del país
El velatorio del decorador asesinado
La clave de la investigación fue las declaraciones de testigos de identidad reservada que identificaron a las personas que incendiaron en la localidad de Pontevedra el auto Volkswagen Bora de Lanzavecchia, con el que los asesinos huyeron de la casa.
Los voceros explicaron que en los tres allanamientos realizados la madrugada del domingo en los domicilios de los sospechosos, los investigadores recuperaron todos los objetos robados en la casa de Lanzavecchia.
La policía secuestró tres televisores, un DVD, una consola de juegos, una notebook, un microondas, una licuadora, cuatro bolsones con ropa y elementos de utilería que el decorador de Susana tenía para hacer disfraces, entre ellos, una peluca.
Las fuentes descartaron que la venta del Bora que Lanzavecchia había publicado en los clasificados haya sido el motivo por el que los delincuentes llegaron a la casa, una hipótesis planteada al inicio de la pesquisa por la familia de la víctima.
Los investigadores explicaron que los tres autores del hecho entraron a la vivienda por la relación que tenía el decorador con el confeso Leiva.
"Una de las personas que está aprehendida lo conocía con anterioridad y por eso es que se justificó por qué ingresaron en el domicilio de la víctima sin ejercer ningún tipo de violencia", explicó la fiscal en declaraciones a Radio Mitre.
Córdoba precisó que "la víctima le abrió la puerta a esta persona que venía con dos sujetos más. Eran conocidos de las personas del barrio porque también trabajaban en la zona".
Alvarez Aguer, piloto de la división aérea de la policía bonaerense, llegó a la casa cuando ya estaban los asaltantes porque era amigo de Lanzavecchia.
Los voceros explicaron que Lanzavecchia y Alvarez Aguer se habían conocido cuando el efectivo prestaba servicio adicional en la custodia del estudio que el canal Telefé tiene en Martínez, donde Susana Giménez realiza su programa.
Ya dentro de la casa, los delincuentes redujeron a Lanzavecchia y Alvarez Aguer y comenzaron a revisar la propiedad en búsqueda de dinero y objetos de valor.
"A Lanzavecchia lo golpearon seguramente con el fin de que revelara dónde tenía dinero y hasta lo obligaron a abrir una caja fuerte", explicó un vocero judicial.
La hipótesis de la fiscal Córdoba y de la policía es que la víctima conocía a uno de los autores y para evitar ser delatados, decidieron asesinar al decorador y al policía.
Lanzavecchia, que se encontraba vestido con un traje de baño, fue maniatado por la espalda con los precintos plásticos que se utilizan para atar cables y con un cinturón en los pies, y así fue arrojado a la pileta, donde, por la forma en que estaba sujetado, no tuvo la posibilidad de salir a flote y murió ahogado.
En cambio, al policía lo apuñalaron y lo dieron por muerto por el gran charco de sangre que dejó en el lugar. Sin embargo, las fuentes señalaron que fue el propio efectivo quien pudo llamar al 911 cuando los asesinos escaparon.
"Lo que creo es que al advertir que esta persona era un efectivo policial, lo que realmente no les cae muy en gracia, no le iban a dar muchas posibilidades", consideró la fiscal.
Tanto Leiva como "Freddy", el otro detenido de 19 años, quedaron detenidos e imputados de "robo en poblado y en banda en concurso con homicidio agravado criminis causa", es decir cuando se mata para ocultar otro delito y lograr la impunidad, y que tiene una pena de prisión perpetua en el Código Penal.




Dejá tu comentario