Sector de la construcción prevé que será complicado volver a la actividad

El principal problema es el desplazamiento de los obreros que en su mayoría utilizan el transporte público. Respetar el distanciamiento social en los lugares de trabajo también será una tarea difícil.

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A pocos días de cumplirse el plazo de la última cuarentena decretada por el Gobierno, desde el sector de la construcción apuntan a una flexibilización para el mercado en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, aunque reconocen que el proceso deberá realizarse paulatinamente. Preocupa el desplazamiento de los trabajadores hacia las obras y la dificultad de que se respete el distanciamiento social en los lugares de trabajo.

Estamos preparando una serie de protocolos sanitarios y trabajando contra reloj con especialistas para que haya una apertura progresiva del sector en la Ciudad de Buenos Aires”, explicó Damian Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrollistas Urbanos en Argentina (CEDU). La idea es que ese mismo protocolo sea elevado a nivel Nacional.

Tabakman aclaró que no se trata sólo de usar barbijos y alcohol en gel “es un tema técnico sanitario muy complejo, no podremos reabrir el sector de un día para el otro, tardaremos semanas o hasta meses en que el mercado se reactive”, reconoció.

La Cámara Argentina de la Construcción (CAC) en conjunto con la UOCRA presentó al presidente Alberto Fernández, junto a sus ministros un protocolo de higiene y seguridad de aplicación nacional. A partir de eso, la actividad comenzó a moverse muy lentamente en algunas provincias. “Cada gobernador o intendente tiene que presentar una solicitud para que se habiliten las obras privadas, hoy hay 9 provincias habilitadas”, indicaron desde la CAC, aunque reconocieron que el mayor problema es hoy la Capital y el conurbano bonaerense.

Una de las principales trabas para el sector es que la mayoría de los empleados se trasladan hacia sus puestos de trabajo en transporte público. “Hoy hay sólo 1000 albañiles trabajando en las obras públicas de la Ciudad, si se permite la apertura del sector ese número se agrandaría notablemente y se trata de trabajadores que utilizan el transporte público, por lo que el riesgo de contagio es muy grande”, concluyó Tabakman.

Desde el sector aseguraron que hay altas posibilidades de que a partir del próximo lunes se permita el funcionamiento de obras chicas, demoliciones y pozos de obra, aunque fuentes de la Cámara aseguraron que por el momento no fueron notificados por el Gobierno. En cuanto al desplazamiento de los obreros algunas constructoras están diagramando sistema de combis para evitar que los empleados se expongan.

Los protocolos elaborados buscan controlar a cada trabajador al ingresar a las obras, mantenerlos protegidos y con jornadas laborales reducidas, entre los puntos más importante. Para el sector la reactivación –progresiva- debe comenzar cuanto antes ya que en el último mes las pérdidas, como consecuencia de la cuarentena, fueron millonarias. Según los últimos datos del INDEC la construcción sufrió en marzo una estrepitosa caída del 46,8% interanual.

En marzo el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra una caída en el acumulado del primer trimestre del 28,1% respecto de igual período del 2019. En la comparación de marzo con febrero, el índice de la serie desestacionalizada arrojó una variación negativa de 32,3%, números que preocupan al sector.

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