El Gobierno nacional intervino en el conflicto de la línea 60 luego de que los trabajadores volvieran a llevar a cabo una manifestación en la autopista Panamericana, y las negociaciones pasaron a cuarto intermedio hasta este viernes.
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El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recibió a representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y a los delegados de la línea 60, luego de que un grupo de empleados protestara nuevamente en el cruce con la ruta 197, con un fuerte operativo policial.
Uno de los delegados, Iván Iza, señaló que durante la reunión no hubo "una respuesta concreta", por lo cual indicó que se pasó a un cuarto intermedio, hasta este viernes a las 11. Sin embargo, destacó que los choferes se sintieron reconocidos por la cartera laboral.
Por su parte, la empresa Monsa SA permitió que unos ocho coches salieran desde el mediodía de este jueves, un acotado servicio que se extendió hasta las 18. Así lo indicó a NA el delegado Esteban Simonetta, quien subrayó: "La firma dejó circular algunos colectivos por el dictamen de la Justicia, que ordenaba restablecer la actividad".
"Constataron que salieron algunos de los 22 compañeros que estaban en la cabecera de Plaza Constitución", dijo, y aclaró que los choferes continuarán con la postura de no cobrar boleto a los usuarios hasta obtener una respuesta a los reclamos, que implican la "reincorporación de 53 personas despedidas y el pago de los días caídos durante las protestas".
Simonetta insistió en que "el dictamen en ningún lugar obliga a cobrar boletos", por lo cual ratificó su postura respecto de esa decisión. En tanto, el metrodelegado Claudio Dellecarbonara aseguró que este viernes la línea C liberará los molinetes en solidaridad con los reclamos de la Línea 60.
Mediante un comunicado, señaló que la medida será "para exigir que los trabajadores despedidos sean reincorporados y para denunciar la brutal represión del martes en Panamericana".
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