Mauricio Macri presume de haber organizado su biografía en etapas ascendentes -empresa, fútbol, política-, pero no contaba con la realidad del país de la foto fija. Hoy asumirá de manera temporal la presidencia de Boca Juniors porque la Inspección-General de Justicia volteó a la conducción que lo sucedió por una irregularidad en avales electorales. En un día problemático (marchas de cartoneros y desalojados, fallo en contra en obra social) sumó este retroceso en varias casillas. Dudaba si ejercer el cargo o tomar licencia para no distraerse en esta etapa clave de arranque de su gestión en la Capital. Debe llamar a nuevas elecciones para librarse de este nuevo empleo (temporal).
Mauricio
Macri
asumirá hoy
la presidencia
de Boca
por decisión
de la
Inspección
General de
Justicia,
que declaró
ayer
«irregular e
ineficaz» la
proclamación
de
Pedro
Pompilio.
Una rareza, o una condena del pasado, para Mauricio Macri: hoy reasumirá de manera temporal como presidente de Boca Juniors, de acuerdo con una resolución de la Inspección General de Justicia.
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Será así, claro, el primer jefe de Gobierno porteño que no sólo ostente otro cargo simultáneo al del primer puesto en el distrito, sino que, además, ese puesto sea el de titular de un club de fútbol. Casi como si no lograra Macri desprenderse de esa tarima que le fue útil sin duda para su carrera política.
Hasta anoche nadie había encontrado incompatibilidad expresa para que el mandatario porteño ejerza las dos funciones, según interpretaron sus asesores de un leída minuciosa de la Constitución de la Ciudad.
Opción
Hoy a la tarde, según está previsto y adelantaron sus voceros, Macri se presentará en la sede de Boca para cumplir con lo que le ha ordenado la Justicia, que es retrotraer la situación del club a diciembre, es decir, cuando presidía la entidad.
A partir de ese momento, el mandatario de la Capital Federal no tiene decidido cuánto tiempo se quedará en la presidencia. Una opción es que renuncie inmediatamente.
Otra, que convoque a elecciones, a lo que está obligado para que se realicen en los próximos tres meses e inmediatamente deje el puesto. La tercera, que veían como un posibilidad cierta ayer sus asesores, es que Macri se quede en Boca hasta que se realicen los comicios para reemplazarlo.
Hasta anoche así lo interpretaba Macri, que considera que debe hacer lo que le han ordenado, más allá de la maniobra que le han hecho ver en su entorno, que considera que la mano del kirchnerismo estaría detrás de la resolución al haber aceptado que la lista del oficialista Roberto Digón no presentó los avales en término, según entienden.
«Reasume, lo ordena la IGJ», repetían ayer los voceros del jefe de Gobierno con respecto a la resolución que acataría hoy Macri, cuando regrese a Boca para hacerse nuevamente cargo del club, algo que, según piensa el jefe porteño, no le obstaculizaría demasiado la gestión al frente de la Capital Federal, al desempeñar otro puesto, toda una exclusividad en la historia del municipio porteño.