La Cámara en lo Civil y Comercial Federal ordenó el pago de 350 mil pesos a un enfermo terminal de sida que contrajo la enfermedad a raíz de una transfusión realizada en una clínica, luego de una intimación que realizara la Corte Suprema de Justicia que ordenaba resolver el expediente en 48 horas. Vale señalar que la causa llevaba ya más de 10 años en trámite.
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La causa se inició el 2 de marzo de 1995 cuando Rodríguez demandó por daños y perjuicios a la Clínica Privada Independencia, lugar al que había sido derivado por la Obra Social para Empleados de Comercio y Actividades Civiles (OSECAC), donde recibió 350 transfusiones de sangre, necesarias para el tratamiento de la aplasia medular severa, enfermedad que padece.
Por dicho padecimiento, los médicos le indicaron que se realizara un trasplante de médula ósea en Israel, pero al momento de viajar a ese país se le informó que estaba infectado por el virus del HIV y que, debido a ello, no se concretaría la operación programada.
En febrero de 2002 OSECAC, la clínica y un médico fueron condenados a pagarle 350 mil pesos. El fallo fue apelado por la obra social, pero el 15 de abril de 2003 se declaró la nulidad de la sentencia. En febrero de este año la causa ingresó en la Cámara y, ante un pedido por parte de la Corte dada la demora en la resolución del caso, el martes pasado destacó «la garantía constitucional de la defensa» y agregaron que,»corresponde emplazar a los magistrados a que dicten sentencia en el plazo de 48 horas».
El dictamen fue dado por la Sala 2 de la Cámara, integrada por Hugo Lezana y Graciela Medina que estipuló la cifra mencionada para resarcir a Miguel Angel Rodríguez, un enfermo terminal de sida que llevaba una década esperando el fallo. Enfermedades azotan la Triple Frontera
Se sabe que la zona conocida como la Triple Frontera es una región de alta incidencia de enfermedades como la hepatitis A, el sida, la tuberculosis y la diabetes si se la compara con otros centros urbanos, tanto que un informe de la agencia Network Medica lanzó una alerta sobre esta situación.
La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses, aseguró a la mencionada agencia que «la Triple Frontera entre Brasil, la Argentina y Paraguay es un gran foco continental de incidencia de patologías» de las afecciones enunciadas.
«El espacio de la frontera debe ser solidario, hay que armonizar códigos sanitarios, tratamientos médicos y compartir redes de servicios.» Es lo que recomienda la especialista mientras que reconoce que es «muy difícil tener esquemas territoriales cerrados cuando está comprobado que muchas veces los tratamientos son más accesibles en el país vecino».
Al igual que la frontera común entre Honduras, El Salvador y Guatemala, como también el límite entre Guatemala, Costa Rica y México, son focos en donde se registra una gran cantidad de casos de estas enfermedades.
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