23 de abril 2010 - 14:48
Denuncian torturas en la escuela de policías bonaerense, pero no hallan pruebas
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De acuerdo con el padre del cadete, el hecho ocurrió tres días después de que su hijo ingresara a estudiar para oficial de la Policía bonaerense a la Escuela Juan Vucetich, situada en el parque Pereyra Iraola, partido de Berazategui, cerca de La Plata.
El hombre relató que su hijo de 19 años ingresó un lunes a las 7 de la mañana y el miércoles siguiente comenzaron las torturas y el hostigamiento. Ferreira detalló que todo comenzó con una "maniobra" que le hicieron a su hijo: "Quedó de imaginaria y tuvo que proceder a un supuesto intento de fuga de una persona y, cuando la redujo, era un oficial".
A partir de ese momento, dijo que oficiales de la escuela "le empezaron a pegar palazos, le hincaron con agujas en la mano, lo tuvieron desde las 2 de la mañana hasta las 2 de la tarde dentro de una piscina sin poder hacer pie y le tiraban piedras para que las junte dentro del agua y las tire afuera".
Según Ferreira, su hijo estuvo en el agua hasta que lo sacaron "pura y exclusivamente porque el señor gobernador (bonaerense Daniel Scioli) se acercó a comer ahí, a la Vucetich". "Lo retiran del agua semidesmayado y cuando se recupera lo siguen bailando porque no quiso firmar la baja", agregó.
Ferreira contó que luego fue obligado a ir y volver de rodillas hasta la puerta de la escuela cuatro veces, es decir unos cuatro kilómetros, cargando las valijas de unos compañeros y finalmente la suya, que se la arrojaron por la puerta a la calle.
Añadió que luego lo echaron del establecimiento y lesionado de gravedad y casi desmayado, el cadete regresó a su casa donde fue asistido por sus padres y luego hospitalizado. "No sé cómo llegó, primero se desvanece en la estación de trenes y pasa una señora que lo despierta, lo levanta y lo lleva a tomar el colectivo para que vuelva a casa", explicó el padre.
"Yo no lo mandé así, lo mandé entero, no sé por qué me lo mandan así", se lamentó Ferreira,
quien recordó que su hijo estaba "muy contento" por haber ingresado a la escuela de policía y que, no obstante, "quiere volver porque desea trabajar".
El padre del cadete dijo que antes de ser echado de la escuela su hijo fue amenazado. "Le dijeron que ya sabían dónde vivía y que lo iban a encontrar en la calle", aseguró el hombre, quien pidió que alguna autoridad de la Provincia se acerque a su hijo y le diga qué van a hacer.
Ferreira consideró que lo que le hicieron a su hijo "no es un baile. Esto es tortura" y detalló que el joven aún está "todo golpeado", con la manos heridas con "alfileres o agujas", con "golpes en la espalda, en las rodillas" y que sufrió un cuadro de "hipotermia".




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