Las torrenciales lluvias de las últimas semanas siguen afectando a gran parte del norte de la India, Bangladesh y Nepal, y causaron ya más de 2.000 muertos. El papa Benedicto XVI hizo ayer un dramático llamado para socorrer a los que se calculan en 28 millones de damnificados. Los equipos de socorro dispuestos resultan insuficientes; y varias ciudades adelantaron que tienen escasas provisiones medicinales para combatir los casos de infecciones virales y bacterianas y cólera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario