El mensaje del Reino Unido por la bandera de la Selección: "La Copa del Mundo puede no ser nuestra, pero las Malvinas sí lo son"

Tras la clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026, las autoridades británicas cuestionó la insignia desplegada por los jugadores. También reclamó una investigación de la FIFA y algunos dirigentes pidieron sanciones.

Desde el gobierno británico cuestionaron la bandera desplegada por Argentina.

Desde el gobierno británico cuestionaron la bandera desplegada por Argentina.

La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 tras vencer a Inglaterra no solo generó repercusiones deportivas. La celebración de los futbolistas con una bandera que reivindicaba la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas provocó una dura reacción del gobierno británico, que respondió con un mensaje político y reclamó la intervención de la FIFA.

Desde Downing Street, sede de la residencia y las oficinas del primer ministro Keir Starmer, un portavoz reiteró la posición del Reino Unido sobre el archipiélago y dejó una frase que rápidamente se viralizó. "La Copa del Mundo puede no ser nuestra, pero las Islas Malvinas sin duda lo son", sostuvo el Ejecutivo británico, según informó la BBC.

El gobierno de Reino Unido pidió una investigación de la FIFA

El portavoz del primer ministro afirmó que la postura del Reino Unido respecto de las islas "no ha cambiado" y remarcó que el principio de autodeterminación corresponde a los habitantes del archipiélago. "Nuestra postura no ha cambiado. La autodeterminación recae en los isleños y nuestro compromiso con las Malvinas nunca flaqueará", expresó.

Las críticas también llegaron desde otros sectores de la política británica. El líder de los Liberal Demócratas, Ed Davey, reclamó una sanción deportiva y sostuvo que los jugadores argentinos que participaron de la celebración "deben ser excluidos de la final".

La bandera de Malvinas desplegada por los jugadores.

La bandera de Malvinas desplegada por los jugadores.

Por su parte, el ministro de Comercio, Peter Kyle, calificó el episodio como una "violación flagrante" del reglamento de la FIFA. "La política debe estar separada del fútbol. De hecho, uno de los principios fundamentales del Mundial es que la política está separada del fútbol", declaró.

Además, agregó: "Eso ahora le corresponde a la FIFA. Esperamos que la FIFA lleve a cabo una investigación al respecto". Hasta el momento, el organismo rector del fútbol mundial no emitió ningún pronunciamiento oficial sobre el episodio.

La bandera de Malvinas que desplegó la Selección argentina

Luego del triunfo sobre Inglaterra, los jugadores argentinos celebraron en el campo de juego con una bandera que llevaba la inscripción "Las Malvinas son argentinas", sostenida por Giovani Lo Celso junto a otros integrantes del plantel.

La imagen adquirió una fuerte carga simbólica después de la polémica que se había generado en los días previos al partido. Antes del encuentro, trascendió que la FIFA impediría el ingreso al estadio de Atlanta de banderas, camisetas u otros elementos con referencias a las Malvinas, al considerar que el Código de Conducta prohíbe materiales de contenido político, ofensivo o discriminatorio dentro de los escenarios mundialistas.

La ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, había explicado que la decisión quedaba sujeta a la interpretación de los veedores del evento. "Todo dependía de lo que consideren una provocación o no los veedores del evento. Una bandera, camiseta, un trapo, lo que sea que tenga un mensaje de contenido político o provocación racial", señaló.

Scaloni había intentado bajar el tono en la previa

Durante la conferencia de prensa previa al partido frente a Inglaterra, el entrenador Lionel Scaloni había intentado separar el encuentro del histórico conflicto diplomático entre ambos países. "Es un partido más. No mezclemos las cosas", respondió cuando fue consultado sobre la carga simbólica del cruce.

En la misma línea se había expresado Rodrigo De Paul, mientras que el recuerdo del histórico duelo del Mundial de México 1986, protagonizado por Diego Maradona, volvió a instalarse en la previa del encuentro.

Sin embargo, una vez consumada la clasificación a la final, la celebración con la bandera de Malvinas volvió a colocar el reclamo de soberanía en el centro de la escena y abrió un nuevo foco de tensión entre Argentina, el Reino Unido y la FIFA.

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