24 de enero 2009 - 10:27

El pago del rescate

Una playa poco accesible del balneario bonaerense de Pinamar fue el escenario elegido por los secuestradores del empresario Leonardo Bergara para que la familia hiciera efectivo el pago del rescate, en la oscuridad de la noche y tras cumplir con un serie de postas minuciosamente diagramada para eludir toda presencia policial.

El hermano de la víctima, Gustavo Bergara, fue el encargado de llevar adelante el pago del rescate, y para eso los secuestradores lo hicieron sortear diferentes "pruebas", entre ellas la de llegar a una playa a la que sólo se accede mediante camionetas 4x4 o cuatriciclos.

La familia Bergara entregó allí u$s 200 mil y joyas para poder conseguir la ansiada liberación del empresario, capturado poco más de un mes antes.

El operativo para el pago del rescate comenzó cuando los captores se comunicaron con la familia de Bergara y le dieron las primeras pautas.

Ahí quedó en claro que para concretar el pago habría que atenerse a un sistema minuciosamente diagramado para evitar que el emisario pudiera ser seguido o que la policía capturara a los secuestradores ni bien se hicieran del rescate.

El desarrollo de este sistema se prolongó hasta cerca de las 4:00 de la madrugada e incluyó todo un despliegue de logística por parte de los secuestradores, que se aseguraron que el hermano del cautivo tuviera el vehículo necesario para llegar hasta donde ellos querían.

A esa hora, en una zona poco accesible conocida como "La Frontera", el hermano de Bergara dejó los u$s 200 mil y algunas joyas.

El lugar es una zona de médanos, que usualmente los turistas y veraneantes utilizan para realizar deportes extremos con cuatriciclos o rodados 4x4.

El profesionalismo de los captores, algo que los investigadores venían sosteniendo desde los primeros días del hecho, quedó en evidencia cuando le ordenaron al hermano del empresario que cambiara de celular en el camino hacia Pinamar, para así poder continuar la comunicación sin ser detectados por la policía.

Otro de los hechos llamativos fue que cuando Gustavo Bergara llegó a "La Frontera", se encontró con que allí los captores le habían dejado un cuatriciclo, con el que el hermano de la víctima debió seguir para finalmente sellar el pago, tras 32 días de angustia por la suerte de su familiar.

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