7 de febrero 2006 - 00:00

Grave: grupo piquetero armado mata a un policía por liberar a un compañero en Santa Cruz

Los trabajadores petroleros que mantienen cortada la ruta provincial 43 decidieron esta tarde en asamblea "no resistir" una eventual acción de la Gendarmería para despejar esa vía.

Así lo informó Luis Dineo, vocero de los manifestantes, aunque aclaró que los trabajadores "seguirán apostados" a los costados de la ruta 43.

En tanto, la cuñada del policía santacruceño fallecido, Verónica Castro, dijo que su hermana Lorena, esposa del oficial, "espera que se detenga a los responsables de su muerte".

El oficial subinspector Jorge Sayago "no veía a su esposa desde hacía cuatro días, la despidió con un beso, ahora se lo entregan muerto. Los cortes de ruta siguen y no hay nadie detenido", dijo a la prensa.

El policía era padre de una nena de 1 año, Marcia, según informó su cuñada.

Por otra parte, el juez subrogante que investiga el asesinato y los disturbios, Sergio Garglione, dijo que el cuerpo del subinspector fue trasladado desde la morgue de Pico Truncado a Caleta Olivia, donde se le está practicando una autopsia, para luego ser entregado a sus familiares.

El oficial, de 31 años, era oriundo de Formosa y había conocido a su mujer en la localidad de Gobernador Gregores, en Santa Cruz, donde será velado y sepultado.

El juez confirmó que el otro policía herido de gravedad, Ariel Victoria, fue intervnido quirúrgicamente y se encuentra fuera de peligro.

Un policía murió hoy durante un enfrentamiento entre trabajadores petroleros armados y uniformados ocurrido en la comisaría de Las Heras, en el norte de Santa Cruz, cuando los manifestantes intentaban liberar a un dirigente gremial que había sido detenido por orden judicial.

Los gravísimos incidentes ocurrieron anoche, poco después de que uno de los dirigentes gremiales petroleros, Mario Navarro, fue detenido y trasladado a la comisaría de Las Heras por su participación en un corte de ruta que paralizó la extracción de petróleo en la zona.

Eso enfureció a los manifestantes, que se dirigieron a la comisaría, ubicada en el centro de la ciudad a exigir su liberación y el reclamo terminó en un enfrentamiento armado con los policías, que provocó la muerte del oficial Jorge Sayago y heridas a otros 14 uniformados, cinco de ellos de bala.

El gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, quien calificó al hecho como una "desgracia inconmensurable", condenó el proceder de los trabajadores petroleros y sostuvo que los uniformados "no tenían armas de fuego, sino balas de goma y gases lacrimógenos".

Desde Buenos Aires, el Gobierno nacional envió unos 200 gendarmes a Santa Cruz y se constituyó un Comité de Crisis a pedido del gobernador Acevedo.

La conformación de un Comité de Crisis, previsto por la ley de Seguridad Interior, implica que actuará un comando conjunto entre las fuerzas federales y la policía santacruceña para atender la situación provincial.

El origen del enfrentamientos es un reclamo liderado por los delegados del Sindicato del Petrolero y Gas privado de Las Heras para exigir que se eleve el monto del impuesto a las ganancias y que los trabajadores de la construcción subcontratados por las petroleras sean encuadrados en el convenio del sector.

La protesta comenzó hace 15 días y no fue respaldada por el sindicato, que nuclea a unos seis mil trabajadores en la provincia, pero los manifestantes amenazaban con pasar del corte de rutas a la toma de los yacimientos.

Ante esta situación, las empresas presentaron una denuncia judicial que llevó a la detención de Navarro -liberado poco después de los incidentes- justo en el mismo momento en que se realizaba una asamblea para definir los pasos a seguir.

Al conocerse la detención, unos 300 trabajadores marcharon hacia la alcaidía, ubicada en el centro de Las Heras, apedrearon e intentaron incendiar el edificio y, según apuntaron algunos dirigentes, fueron reprimidos por la policía.

Oficialmente se informó que los manifestantes utilizaron armas de fuego que provocaron la muerte de Sayago, heridas de bala a otros cinco policías y otras lesiones de diversa consideración a una decena de efectivos.

El gobernador Acevedo dijo que por el momento no hay ningún imputado por el homicidio del policía, pero subrayó: "quien más ha metido leña en este tipo de juego es el Partido Obrero. Lo reivindican como mecanismo legítimo y válido en estas cuestiones".

"La Policía no disparó un solo tiro. Esto es todo lo contrario a lo que pasó con (Maximiliano) Kosteki y (Darío) Santillán", los piqueteros asesinados por efectivos de la Policía bonaerense en Avellanera, el 26 de junio de 2002.

Por su parte, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, calificó hoy como "delincuentes" a los manifestantes.

En tanto, la concejal de Las Heras por el Frente para la Victoria Roxana Totino aseguró, en declaraciones radiales, que "los tiros los iniciaron los policías y hay muchos heridos (entre los manifestantes). (Los agentes) también lanzaron gases lacrimógenos".

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