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Los alumnos de primaria, con sus clásicos uniformes de color blanco, y los de secundaria se concentraban en un día de asueto escolar en las costas del río Uruguay, que separa a Gualeguaychú de Fray Bentos, donde se instalarán las dos plantas de celulosa, de capitales español y finlandés.
La población de Gualeguaychú, de unos 100.000 habitantes, se ha movilizado en varias ocasiones para protestar contra la construcción de las papeleras.
La instalación de ambas fábricas ha tensado las relaciones bilaterales argentino-uruguayas, mientras el gobierno de la provincia de Entre Ríos, donde se ubica Gualeguaychú, impulsó demandas internacionales para detener las obras.
Entre el 10 y el 14 de octubre técnicos de la oficina del ombudsman del Banco Mundial -que financiará parte de las obras- visitarán Gualeguaychú como parte de las acciones para comprobar si las papeleras son contaminantes, informó la prensa del distrito.
Esa oficina aceptó, según la fuente, una queja incluida en una carta dirigida por Romina Picolitti, presidente del Centro de Derechos Humanos y Ambiente de Argentina, en representación del gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, y de otras "39.163 personas que acompañaron la presentación".
Equipos técnicos de ambos países están llevando a cabo encuentros para determinar si las plantas producen polución.
Al analizar las relaciones de Argentina con cada uno de los socios del Mercosur, el canciller Rafael Bielsa calificó este martes de "correcto" el vínculo bilateral con Uruguay, "a excepción del problema" por la instalación de las dos papeleras.
El Mercosur también está integrado por Brasil y Paraguay.
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