El joven que fue golpeado y arrojado desde el Puente Avellaneda durante un piquete de trabajadores portuarios permanece internado en recuperación en el Hospital Argerich.
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Se trata de Raúl Lescano, de 27 años, que tiene una pierna ortopédica, la que con su caída al vacío quedó destruida, además de recibir un fuerte golpe en la cabeza contra el asfalto, por el cual recibió 20 puntos de sutura.
Así lo confirmó la madre del joven, llamada Verónica, quien precisó que Raúl se encuentra "estable", pero que continuará internado en el Argerich "dos o tres días más" debido a una inicial pérdida del conocimiento.
El joven discapacitado llevaba a su pareja embarazada al ese centro de salud por una complicación en su período de gestación cuando fue sorprendido por un grupo de sindicalistas del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), que le impidieron el paso por el puente.
"Él no entendía cómo no lo dejaron pasar cuando les decía que llevaba a su mujer al hospital porque tenía pérdidas", sostuvo la mujer, quien agregó que la familia "ya tiene abogado" para iniciar la demanda correspondiente.
Este miércoles por la noche el ministro de Desarrollo Social bonaerese, Eduardo Aparicio, lo visitó en el Argerich por instrucción del gobernador Daniel Scioli. Además de interiorizarse por su estado de salud, le garantizó que la Provincia se hará cargo de la prótesis ortopédica que utiliza y que fue dañada durante la agresión.
Lescano es padre de una nena de nueve años y otro de cuatro, además del que espera su mujer, quien está fuera de peligro, al igual que su bebé, pero "muy asustada", señaló a su vez su tío Walter en declaraciones a la prensa. "No sé cómo calificar las acciones de esta gente. Actuaron como un grupo de barra bravas, de delincuentes. Mi sobrino fue humillado y golpeado, le sacaron la billetera y cuando vieron que tenía una pierna ortopédica, también se la querían robar", aseguró el hombre.
Aparicio le transmitió el repudio del Gobierno provincial por el hecho a la familia de la víctima, que vive en Avellaneda, y además le expresó el compromiso para asistir a la mujer de Lezcano, que también fue agredida en la misma instancia.
En tanto, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, también repudió enfáticamente la agresión del SUPA e indicó que "existe la necesidad de generar mecanismos de reclamo y ejercicio del legítimo derecho de protesta pero en el marco de la razonabilidad".
Capitanich detalló que cuando personal de gremios portuarios iniciaron el bloque al tránsito sobre el puente se comunicó con el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, para instrumentar mecanismos de liberación de la vía.
"Quienes son responsables de un hecho vandálico deben ser condenados por la justicia", señaló. "Esto ocurre cuando no existe conciencia de que el ejercicio del derecho a la protesta no puede ser desvirtuado. En democracia debe haber respecto a la libertad de expresión, pero con razonabilidad", agregó.
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