La Municipalidad de Santa Fe estableció los nuevos valores de las jubilaciones mínimas y máximas correspondientes a los pasivos de la Caja Municipal de Jubilaciones y Pensiones. La actualización alcanza a septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2026 y fue formalizada mediante el Decreto N° 00075/2026, firmado por el intendente Juan Pablo Poletti.
El esquema fija una suba escalonada durante el último cuatrimestre. Así, la jubilación mínima parte de $634.892,46 en septiembre y llegará a $665.125,40 en diciembre. En el extremo superior, el haber máximo pasará de $6.348.924,60 a $6.651.254,00 durante el mismo período.
La actualización alcanza a los beneficiarios comprendidos por el régimen municipal.
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Cuáles son los nuevos montos mínimos y máximos en la capital
El decreto establece una escala mensual para el período que va de septiembre a diciembre de 2026. La jubilación ordinaria mínima queda fijada en $634.892,46 para septiembre, mientras que el haber máximo se ubica en $6.348.924,60. Los valores previstos para cada mes son:
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Septiembre: jubilación mínima de $634.892,46 y máxima de $6.348.924,60
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Octubre: jubilación mínima de $644.970,10 y máxima de $6.449.701
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Noviembre: jubilación mínima de $655.047 y máxima de $6.550.477,90
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Diciembre: jubilación mínima de $665.125,40 y máxima de $6.651.254
Los importes fueron establecidos para los pasivos de la ciudad de Santa Fe y de los municipios y comunas que se encuentran adheridos al régimen.
El esquema también contempla los aportes mínimos de los afiliados. En septiembre fueron establecidos en $323.888 y para diciembre llegarán a $339.311,90. Este dato resulta relevante porque los aportes de los trabajadores activos forman parte del mecanismo mediante el cual se determina la movilidad de los beneficios.
De cuánto es el incremento escalonado previsto para el último cuatrimestre del año
Entre septiembre y diciembre, la jubilación mínima tendrá un incremento acumulado del 4,76%, al pasar de $634.892,46 a $665.125,40. El haber máximo seguirá la misma proporción, con una suba de $6.348.924,60 a $6.651.254.
La diferencia se distribuye de manera gradual durante los cuatro meses. Para quienes cobran la mínima, el aumento nominal entre septiembre y octubre será de poco más de $10.000. En noviembre se sumarán otros $10.076,90 aproximadamente y en diciembre habrá una nueva actualización hasta alcanzar el monto final previsto.
En términos anuales, la evolución es más marcada. La mínima pasa de $503.882,89 en enero a $665.125,40 en diciembre, mientras que la máxima aumenta de $5.038.829,99 a $6.651.254. Esto representa una variación cercana al 32% en doce meses.
Entre los cambios señalados se encuentra el incremento del aporte mensual de los afiliados, que pasó del 13% al 16% de las remuneraciones, con excepción de los conceptos correspondientes a cargas de familia. También se estableció un aporte extraordinario del 2% para personal de gabinete y funcionarios.
El sistema contempla distintas categorías para determinar las prestaciones.
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Cómo impacta la movilidad previsional en los haberes de los pasivos locales
La actualización de las prestaciones municipales tiene una lógica diferente de la que rige para las jubilaciones nacionales. La Ordenanza N° 6.166 establece que la movilidad de los haberes se determina mediante coeficientes sectoriales relacionados con la evolución de los aportes y el importe total de las prestaciones correspondientes a cada sector.
En términos sencillos, el movimiento de los haberes está vinculado con lo que sucede dentro del propio sistema previsional municipal. Por eso, los aumentos definidos para los trabajadores activos y la evolución de los aportes tienen incidencia sobre las prestaciones de quienes ya se retiraron.
La normativa también establece una relación entre el haber mínimo y el máximo. El máximo no puede ser inferior a diez veces ni superior a quince veces la jubilación ordinaria mínima. Además, cuando un haber fue determinado computando servicios simultáneos, tampoco puede superar ese límite máximo.
La actualización anunciada para septiembre-diciembre, entonces, no implica un único salto en el recibo de los pasivos, sino una escala progresiva que lleva los importes hacia los valores previstos para el cierre de 2026.