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31 de marzo 2026 - 12:40

La casa natal de Diego Maradona en Villa Fiorito ahora funciona como un comedor comunitario

En un gesto de generosidad, el actual dueño de la antigua propiedad de Diego permite que un grupo de voluntarios use su patio de 16 metros cuadrados para alimentar a los necesitados.

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Los vecinos se acercan todos los jueves al comedor con envases plásticos para retirar los alimentos. 

El hogar de la infancia de Diego Maradona, fallecido en 2020, ha cambiado su destino para convertirse en un comedor comunitario en el que cientos de personas en situación de vulnerabilidad se reúnen semanalmente para recibir asistencia alimentaria.

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Aunque la propiedad de Villa Fiorito ya no es de los Maradona, el actual propietario permite que un equipo de voluntarios utilice los 16 metros cuadrados de su patio para preparar comida semanalmente y ayudar a los habitantes de este sector carenciado de Buenos Aires.

Declarada Lugar Histórico Nacional en 2021, la humilde casa cumple hoy una función social vital: los vecinos se dividen las tareas para sostener un comedor comunitario mientras los acompaña una imagen del 10 en una de las paredes.

La demanda de alimentos desde la asunción de Milei

Leonardo Fabián Álvarez de 57 años, el encargado de la olla popular, estima que que desde la asunción de Milei, en diciembre de 2023, la demanda de alimentos por parte de los vecinos de Villa Fiorito y de otros barrios ‌cercanos se incrementó cerca del 300% debido a las penurias económicas que atraviesan.

"Hemos incrementado un 300% más o menos el pedido de comida de la gente. La gente obviamente perdió su trabajo y, con ‌vergüenza, viene a la fila, retira alimentos, retira comida, retira lo que nosotros le damos. Es algo que no nos pasó nunca", ratificó Álvarez.

Los vecinos se acercan todos los jueves al comedor con envases plásticos para retirar los alimentos. "Cada vez hay más gente. Mujeres con sus chicos cartoneando (juntando cartones), levantando fierros para poder vender. Tranquilamente tendrían que ‌estar los chicos en la escuela. Pero si no, no comen. Antes se podía vivir. Cambió el Gobierno y se vino para abajo", expresó Gabriel Gavilán, un desempleado de 53 años.

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