18 de diciembre 2024 - 12:08

Las identidades híbridas y el impacto de la migración

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cerca de 2 millones de personas en España tienen dos o más nacionalidades, cifra que refleja la creciente diversidad cultural y la hibridación de identidades.

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En el marco del Día Internacional del Migrante, SINGA, una organización dedicada a la inclusión de personas migrantes y refugiadas, pone el foco en cómo la migración está transformando las identidades en España, un territorio cada vez más diverso. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cerca de 2 millones de personas en el país tienen dos o más nacionalidades, cifra que refleja la creciente diversidad cultural y la hibridación de identidades.

La migración como motor de cambio e innovación

El fenómeno migratorio ha generado un cambio significativo en la manera en que los españoles (y otros habitantes) entienden el concepto de pertenencia. Las identidades, antes “puras” o fijas, se están transformando en algo más fluido y dinámico. "La migración no es solo una estadística, es un motor de diversidad, creatividad e innovación", afirma Flavia Catacora, directora de SINGA Barcelona. Aún así, las barreras sistémicas y el reconocimiento limitado de las credenciales extranjeras siguen siendo obstáculos en el ámbito laboral.

El arte como campo de acción

El mundo del arte, con su enfoque exclusivo y elitista, presenta mayores desafíos para las personas que llevan consigo un proceso migratorio. Artistas como Karim Khourrou, fotógrafo e investigador nacido en Cataluña, hijo de inmigrantes marroquíes, se han enfrentado a una doble identidad. "La educación social me enseñó a ser español, pero en casa vivía como marroquí", comenta Khourrou. A través de su trabajo, y con el colectivo Alakhawat, busca visibilizar lo que supone ser un artista migrante en un espacio donde las fronteras culturales son prominentes.

Por otro lado, Soumeya Lerari, activista y DJ argelina establecida en Barcelona, destaca la importancia del capital social. "Al ser migrante, a veces no sabes dónde tocar la puerta, ni cuáles son los códigos del lugar. Solo alguien que haya pasado por lo mismo puede ayudarte", señala.

Un futuro diverso, con retos por superar

En España, los recién llegados representan una parte fundamental de la fuerza laboral y cultural. Sin embargo, muchos se enfrentan a trabajos precarios o fuera de su campo profesional. El arte, lejos de ser una excepción, representa a un sector muchas veces de difícil acceso.

"SINGA trabaja por una inclusión real, donde la diversidad no solo sea aceptada, sino que sea vista como un catalizador de cambio", concluye Catacora. A través de su trabajo, esta organización promueve un cambio en el imaginario colectivo sobre las migraciones, en el cual se reconozca el talento de las personas que llevan consigo un proceso migratorio, y demostrar que una sociedad más abierta solo puede llevar a una sociedad más cohesiva, innovadora y próspera. Catacora deja un mensaje claro: “las identidades híbridas son una realidad transformadora y, lejos de ser una barrera, son un motor clave de cambio para los retos sociales y medioambientales a los que se enfrenta España”.

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