Imagen del puente ayer cuando aún unía la zona norte y sur de la ciudad
Un puente peatonal sobre el río Tartagal que une el norte y sur de esa ciudad salteña y que estaba clausurado, cayó esta mañana y Gendarmería advirtió que pasado el mediodía todos los ríos y cursos de agua van a crecer unos cuatro metros con la posibilidad de producir un "desastre" en la zona ante las intensas lluvias que continúan en la región.
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El peligro de la crecida de todos los cursos de agua de la zona son las inundaciones y nuevos derrumbes que arrasarían con las viviendas y dejarían aislados a los pobladores en una situación de desastre.
En medio de una fuerte y persistente lluvia que se desató a media mañana en al zona, el titular del Escuadrón 52 de la Gendarmería de Tartagal, Carlos Driollet, aseguró que "se espera que para después del mediodía la crecida del río Tartagal llegue a los cuatro metros, y lo mismo va a pasar con el río Seco y con todos los cursos de agua".
Asismismo, señaló que hasta esta mañana, en la localidad de Tartagal, había 250 evacuados.
En tanto, personal del Ejército, de Gendarmería Nacional y de bomberos recorrían casa por casa, los barrios del sector ribereño, para que los vecinos las evacúen ante los inminentes derrumbes.
A su vez, el puente carretero sobre el río Tartagal, que está próximo al peatonal que cayó esta mañana, es utilizado sólo en una de sus manos para evitar el sobrepeso.
El panorama desolador por el que atraviesa Tartagal y otras localidades de la región, generó en la población un estado de desesperación y pidieron que se declare el estado de emergencia ante el temor cierto de que se produzca en la zona "un desastre total".
"El gobernador tiene que hacer algo por todo el pueblo", decía una maestra bajo el agua y totalmente mojada y embarrada, mientras aseguraba que "si no se escucha va a haber una pueblada".
"No nos pueden obligar en esta situación a ir a clase con amenaza de sancionarnos, están locos, no ven lo que estamos viviendo, yo no puedo llegar a la escuela que está a dos kilómetros en medio del barro y el agua y con temor a perder mi casa", dijo.
Asimismo, muchos vecinos, en medio de las dificultades para deambular por la ciudad, pedían esta mañana que "cierren los comercios en solidaridad con los que en estos momentos están más afectados, porque además el desastre se va generalizando en toda la región", aseguraban en medio de un gran nerviosismo.
El peligro de las lluvias que se registran no es sólo que se inunde toda la zona, sino que "los otros puentes que atraviesan la ciudad terminen siendo socavados", sostuvieron los pobladores.
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