La mayoría de las ciudades españolas, excepto Madrid, cancelaron los festejos de Fin de Año, incluidas las campanadas en sus principales plazas para comer las doce uvas, con el objetivo de evitar aglomeraciones ante el aumento de contagios por coronavirus.
En la Puerta del Sol de Madrid el ayuntamiento fijó un máximo de 7.000 asistentes en la medianoche de mañana, lo que supone un 60% de los asistentes de 2019. En 2020 no se permitió la asistencia de público en la plaza.
En el plan de seguridad la policía utilizará drones para comprobar que se están respetando las distancias de seguridad.
"Si la gente usa correctamente la mascarilla y solo se relaciona con su grupo de convivivientes, la situación es segura", afirmó la directora general de Salud Pública del gobierno regional de Madrid, Elena Andradas.
A pesar de ello, el alcalde, José Luis Martínez Almeida, en cuarentena por coronavirus, reconoció hoy que él "no iría" a tomarse las uvas a la Puerta del Sol y pidió "responsabilidad" a los que acudan.
El gobierno regional de Madrid sí rechazó las peticiones solicitadas para celebrar "macrofiestas" privadas esa noche y que preveían la asistencia de entre 500 y 1.000 personas.
En el resto de locales, discotecas y recintos de ocio que no necesitan pedir autorización se celebrarán macro-fiestas.
No habrá fiesta para tomarse las uvas en las plazas de ciudades como Valencia, Bilbao, Zaragoza, Málaga y Palma de Mallorca.
En Barcelona tampoco habrá ni uvas ni el espectáculo de luz previsto en las fuentes de Montjuic.
"Es imposible que se pueda hacer el espectáculo de fin de año teniendo en cuenta la restricción horaria nocturna y el tema de que hay que evitar aglomeraciones", afirmó la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
El gobierno regional de Cataluña anunció la semana pasada el cierre del ocio nocturno, lo que fue recurrido por entidades del sector ante la justicia, que deberá adoptar una resolución antes de Nochevieja.
Otras medidas que adoptó el gobierno catalán son el toque de queda de 1 a 6 de la madrugada y la limitación del aforo de los bares y restaurantes al 50%.
Las tradicionales campanadas cuentan este año con una baja, la de la presentadora y actriz Ana Obregón, que anunció ayer su positivo por coronavirus y que tenía previsto darlas, como el año pasado, desde la Puerta del Sol junto a Anne Igartiburu en la Televisión estatal española (TVE).
La variante ómicron, que ya es mayoritaria en España, elevó la incidencia acumulada a 1.508 casos por cada 100.000 habitantes.
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