La ex primera ministra inglesa, Margaret Thatcher, en mayo del '82 presionó al entonces presidente de Francia, François Mitterrand, amenazando atacar el territorio argentino continental con armas nucleares si no le facilitaba las claves para inutilizar el uso de los misiles Exocet. El 4 de mayo, dos aviones Super Etendard de la aviación naval argentina mandaban al fondo del mar al HMS Sheffield, uno de los buques de última generación de la flota inglesa, con esos misiles Exocet de fabricación francesa.
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«The Sunday Times», de Londres, anticipó de este modo la aparición del libro del psicoanalista parisino Alí Magoudi, «Rendez Vous: El psicoanálisis de François Mitterrand». Este profesional aseguró a su editor que las cintas de donde proviene la información son genuinas, aunque no pudo aseverar lo mismo con respecto a los dichos del presidente galo, que concurría a su consultorio, donde hablaba sobre éste y otros temas.
Lo curioso es que colaboradores allegados a la Thatcher admitieron que la primera ministra nunca creyó que Mitterrand la fuera a ayudar como lo hizo. Ambos no tenían una buena relación. El francés comentó que ella lo hacía responsable de «este nuevo Trafalgar». Y confió: «Me vi obligado a ceder», con el argumento de que «no se puede ganar la lucha contra el síndrome insular de una mujer inglesa desenfrenada». Su sorpresa pasaba porque estaba dispuesta a «¡provocar una guerra nuclear por unas pequeñas islas pobladas por tres ovejas peludas y congeladas!».
Sin embargo, ese apriete generó rencor en el presidente francés, que a través de sus confesiones a Magoudi se mostró algo fantasioso. «Yo tendré la última palabra», cuenta que dijo, y agregó: «Su isla... yo seré quien la destruirá. Juro que su isla muy pronto dejará de serlo. Tendré mi venganza. Ataré Inglaterra a Europa, a pesar de su natural tendencia al aislamiento. ¿Cómo? Construiré un túnel bajo el canal. Tendré éxito en lo que Napoleón III fracasó».
Este relato da sustento a la versión de que los buques del grupo naval de tareas británico que navegó rumbo a las Malvinas tenían armamento atómico. Y que la ayuda prestada por los EE.UU. no fue tan decisiva como el hecho de contar, por ejemplo, con información sobre el radar del Exocet que tenían gracias a Francia. Y que tenían previsto el bombardeo nuclear a la provincia de Córdoba si eran derrotados en el Teatro de Operaciones Malvinas, en el Atlántico Sur.