16 de julio 2010 - 19:38

Matrimonio gay: mientras comienzan a dar turnos, una jueza se niega a casarlos

En Córdoba, Buenos Aires y en la Ciudad abrieron la lista de espera.
En Córdoba, Buenos Aires y en la Ciudad abrieron la lista de espera.
Decenas de parejas homosexuales esperan casarse tras la aprobación, el jueves, de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo y los registros civiles de Buenos Aires y Córdoba ya están entregando turnos para la celebración de las bodas.

Funcionarios de la provincia de Córdoba y de la Ciudad de Buenos Aires dijeron que, aunque se estima que falta un mes para que la ley entre en vigencia, ya darán los turnos correspondientes. El principal registro civil de Buenos Aires otorgó turno a una pareja homosexual para casarse el 13 de agosto próximo, para cuando se prevé que la nueva normativa ya haya sido promulgada

"Nosotros no vamos a prohibir nada, no hay ninguna directiva al respecto", sostuvo Daniel Presti, subsecretario de Justicia de la Ciudad, aunque la norma recién entrará en vigencia cuando sea firmada por la presidente Cristina Fernández, que anunció su intención de hacerlo cuando regrese de su visita a China.

En Misiones tres parejas homosexuales de la localidad de El dorado ya pidieron al registro civil local indicaciones para su futuro matrimonio.

En la provincia de Mendoza al menos 18 parejas gay ya pidieron turno para formalizar su unión, anunció el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI).

"En el transcurso de esta lucha que hemos encaminado, más de 18 parejas en Mendoza se nos han acercado, parejas que tienen conviviendo muchísimos años y con esta inquietud, de ver cómo avanza la legislación para que puedan acceder a este derecho constitucional como es el matrimonio", dijo Karina Ferraris, titular del Instituto en esa provincia.

En tanto que una jueza de paz aseguró que aunque le "cueste la vida" no casará a parejas homosexuales en el registro civil de General Pico en la provincia de La Pampa. "Que me acusen de lo que quieran. Dios me dice una cosa y yo la voy a obedecer a rajatabla, aunque me cueste el puesto, y aunque me cueste la vida, porque primero está lo que Dios me dice", dijo Marta Covella.

"Me crié leyendo la Biblia y sé lo que Dios piensa. Dios ama a toda la gente pero no aprueba las cosas malas que hace la gente. Y una relación entre homosexuales es una cosa mala delante de los ojos de Dios", señaló Covella, quien se definió como cristiana evangélica. Dijo que si se presentara una boda gay la ceremonia civil la hará una jueza suplente.

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