Aunque no esté permitido, muchos usuarios comparten sus cuentas en plataformas de streaming como Netflix, Disney+ o Amazon Prime Video. El problema que puede surgir es que alcance el máximo de pantallas que pueden utilizarse en simultáneo y que quien buscaba ver algo, quizás quién realmente paga la cuenta, no pueda hacerlo.
También puede ser que le prestamos la clave de una plataforma a alguien que ya no queremos que la tenga. O que alguien a quien sí se la dimos, la haya pasado a otro sin pedirnos permiso.
Cuando ocurre esto hay formas de "echar" del streaming a quien esté usando la cuenta y poder ver nosotros. Cada plataforma tiene su forma, pero en las tres que mencionamos se puede.
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