12 de octubre 2007 - 00:00
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Los voceros policiales consultados indicaron que los investigadores del caso ya tendrían individualizados a los autores del homicidio.
Uno de ellos, el que disparó, había dejado el penal de Sierra Chica hacía apenas un mes y recuperado la libertad por un polémico beneficio judicial y ahora continúa prófugo.
El sujeto, es conocido como "Sapito" y en el barrio lo reconocen por su "falta de códigos", de acuerdo con lo indicado.
En tanto, el otro cómplice, que se hace llamar "Carita", tiene 21 años, y ya fue detenido, tras ser reconocido por algunos de los testigos del barrio que presenciaron el hecho.
Ya era investigado por piratería de asfalto y venta de estupefacientes pero la orden de detención nunca había llegado.
Según el relato de los amigos y familiares de Federico, era un chico "muy trabajador" que "se desvivía por mantener a su familia y a su padre", que sufre diabetes y no puede realizar ninguna actividad debido a que le tuvieron que cortar las piernas.
"Fede se puso la familia al hombro, se hizo cargo de todo, era un hombre completo, con todas las letras", dijo uno de sus amigos.
Además, destacó que "nadie sabe por qué dispararon (los delincuentes) pero no tienen perdón de Dios".
"Lo único que queremos es que se haga justicia y que no los larguen más porque no viven ni dejan vivir", indicó.




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