22 de febrero 2012 - 12:15
Otra tragedia ferroviaria que podía evitarse: 50 muertos y 676 heridos
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Personal médico y de Bomberos trabajó en el rescate del maquinista y de los pasajeros (Foto: Diego Kovacic)
Los bomberos cortaron los fierros con moladoras y pinzas, los policías sonaban sus silbatos para abrir paso y los médicos corrían de un lado a otro para salvar a los pasajeros. Dos helicópteros al servicio del SAME aterrizaron frente a la Plaza Miserere para trasladar a los más comprometidos. Para definir a qué hospital derivar a cada paciente se calificó a las víctimas con colores: rojo, muy grave; amarillo, con politraumatismos o fracturas expuestas, y verde para los más leves. "La prioridad era sacar a los rojos", sostuvo Emilio Calabuig, médico pediatra del Hospital de Ezeiza, que también fue movilizado para asistir a los heridos.
Los días laborables, en hora pico, los pasajeros que llegan a bordo del tren a Once acostrumban cruzar de vagón en vagón para estar más cerca del primero, que desemboca en la salida. "Se amontonan todos para bajar, se desesperan", afirmó el kioskero. La mayor cantidad de víctimas faltales fueron sacadas del primero y el segundo. "Cuando abrieron el fuelle cayeron cinco cuerpos. Esa imagen no me la voy a olvidar. Estamos entrenados para salvar vidas no para perderlas", describió Calabuig.
El director del SAME, Alberto Crescenti, dirigió el rescate. Ayudaron médicos bonaerenses, de la Nación, equipos del Ejército de Salvación y hasta voluntarios de Florencia Varela y un grupo de boy scout. Crescenti confirmó ante los medios que en la formación había víctimas fatales, pero evitó dar precisiones. Las camillas salían cargadas y pronto regresaban. La foto más cruda de la tragedia mostró a un grupo de seis médicos intentando reanimar a un chico de siete años acostado sobre una camilla en el medio del hall. A la vista de todos, le presionaron varias veces el pecho con las manos y le dieron respiración boca a boca, pero finalmente murió.
Dos horas más tarde, con los heridos atendidos en los hospitales de la Ciudad, Fernando Sostre, vocero de la Policía Federal, confirmó que había 49 muertos y dio detalles del trabajo de remoción de hierros. "Fue un trabajo paciente, firme, la gran mayoría fueron rescatados con vida. Era muy difícil liberar a los atrapados. Se montó una roldana en el techo del primer vagón, que bajaba una cuerda y con un cinturón se fueron sacando", explicó Sostre. "El rebote del impacto, la inercia, dio contra el segundo vagón que se metió siete metros dentro del primero", completó. Lo mismo dijo el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, que estuvo en el lugar poco después del choque. "Hubo un desperfecto en los frenos e impactó a 20 km/h", expresó el funcionario nacional.
Sin embargo, cerca de la medianoche Claudio Avruj, Subsecretario de Derechos Humanos del Gobierno Porteño, brindó una conferencia de prensa donde informó que el número de cuerpos en las morgues de Capital ascendían a 50. Familiares peregrinaban por hospitales y por ese lugar buscando datos los desparecidos.
• Las causas
Los motivos del choque no fueron esclarecidos y a lo largo de la mañana surgieron varias explicaciones, pero ninguna fue confirmada oficialmente. La primera indicaba que el tren se topó con un montículo de tierra sobre las vías, perdió el control y descarriló. Otra apunta al error humano del maquinista, que sin medir consecuencias no accionó los tres frenos de emergencia al aproximarse al andén.
Un grupo de gremialistas ferroviarios ligados al dirigente Rubén "Pollo" Sobrero denunciaron que los coches no están en condiciones de circular por falta de mantenimiento e inversión. La última hipótesis sostiene que los dos brazos hidráulicos ubicados al final del riel, en la estación, estaban contraídos y no lograron amortiguar el impacto.
La investigación quedó a cargo del juzgado federal N° 3 de Claudio Bonadío, que de inmediato ordenó secuestrar las conversaciones grabadas entre el conductor y la base de control y los videos que registran la cámara delantera del tren, las de seguridad de la terminal y la que enfoca en todo el trayecto al maquinista y revela todos sus movimientos.




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