26 de marzo 2004 - 00:00

Otro secuestro de futbolista

El futbolista Juan José Serrizuela, quien fue secuestrado y luego liberado tras el pago de un rescate, hizo un escalofriante relato de las horas de terror que vivió durante el tiempo en que permaneció cautivo.

El ex jugador de San Lorenzo, Independiente y Mallorca de España reveló que los delincuentes lo amenazaron varias veces con balearlo en la cabeza y en las piernas.

«Me decían que si mi familia no hacía algo, me iban a arruinar la carrera, me iban a pegar tiros en las piernas y no iba a jugar más al fútbol»,
relató.

Mientras era llevado cautivo en un auto por distintas zonas del sur del conurbano, el jugador dijo que se cruzaron con varias patrullas policiales, aunque consideró que «fue mejor» que ningún policía advirtiera lo que sucedía, ya que los delincuentes estaban muy nerviosos y violentos. El secuestro de Serrizuela se produce 24 horas después del asesinato de Axel Blumberg, el joven hijo de un empresario. Según datos oficiales, en la provincia de Buenos Aires, en los últimos tres meses, hubo 60 secuestros entre express y extorsivos.

Todo comenzó cerca de las 21.30 del miércoles, cuando el jugador regresaba a su casa, acompañado por su cuñado, luego de participar del entrenamiento del club Lanús.

Cuando bajó de su auto Audi en la puerta de su domicilio, Gordillo 117, de Don Bosco, fue sorprendido por tres delincuentes armados que se trasladaban en una camioneta y se lo llevaron cautivo en su propio auto junto a su cuñado.

Serrizuela fue ubicado en el asiento delantero del vehículo y su cuñado en el de atrás, mientras dos de los captores los apuntaban en la cabeza con armas y los obligaban a mantener la vista hacia abajo para que no observaran sus rostros, según relató el futbolista.

En tanto, desde otra camioneta y aparentemente desde una moto, otros integrantes de la banda seguían el recorrido del auto en el que iban las víctimas.

Los asaltantes se comunicaron mediante un teléfono celular con la esposa de
Serrizuela, Laura -embarazada de nueve meses-, a quien le exigieron una elevada suma de dinero como rescate.

Según contó la esposa del jugador de Lanús, el llamado lo recibió instantes después de presenciar, junto a sus pequeños hijos, cómo se llevaban a su esposo.

• Amenazas

Las negociaciones con la banda las mantuvo un sobrino del futbolista, de 17 años, quien fue presionado por constantes amenazas para que hiciera lo que le exigían.

Luego de acordar que sería el joven quien pagaría el rescate, ya que en principio los captores querían que acudiera a su encuentro la esposa del jugador, se efectuó el pago.

El sobrino de Serrizuela
entregó el dinero luego de seguir indicaciones telefónicas de la banda, que implementó un sistema de postas para concretar el pago.

Luego de casi una hora y media de cautiverio, y tras ser
paseado por varios puntos de la zona sur del conurbano, Serrizuela fue liberado junto a su cuñado en el partido de Avellaneda, cerca de la autopista Buenos Aires-La Plata.

Tras la liberación, el jugador denunció el episodio ante la Policía, que trabaja para identificar a los delincuentes, aún prófugos.

Serrizuela cree que fue secuestrado al azar
, ya que los delincuentes se dieron cuenta de que era un futbolista cuando ya se había iniciado el secuestro. Sin embargo, su esposa Laura cree que el rapto fue planificado y que el jugador era seguido por los delincuentes.

Al respecto, ambos recordaron una
advertencia que recibió meses atrás sobre la posibilidad de que sus hijos fueran secuestrados, lo que lo llevó a contar con una custodia especial.

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