El titular de la Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, Javier Castrilli, aseguró esta mañana que "todo hace suponer" que el secuestro "express" que sufrió su esposa "fue una cosa al voleo" y no tuvo relación con su actividad como funcionario.
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"Da toda la impresión de que no tiene ninguna relación con mi actividad", afirmó el funcionario en declaraciones a la prensa formuladas al salir de su casa, en el barrio de Flores, a pocas cuadras de donde ayer se produjo el hecho.
Además, aseguró que su esposa ya "está bien" y que hoy a primera hora se fue a descansar a la casa de sus padres.
La mujer fue secuestrada ayer por la tarde y llevada a un cajero automático -donde la obligaron a sacar dinero- para luego ser liberada en la zona de Palermo.
Esta mañana, Castrilli, al hablar con decenas de cronistas que lo esperaban en la puerta de su casa, contó que mientras su esposa estuvo privada de la libertad, los delincuentes "le sacaron la documentación" y en ese momento se dieron cuenta de quién se trataba.
Pese a ello, dijo que no le exigieron ningún tipo de rescate, y contó que finalmente, mientras llevaban a su esposa dentro del auto en el cual la habían secuestrado, los delincuentes decidieron liberarla supuestamente porque se cruzaron con móviles policiales en la calle.
"Ella en un momento escuchó que desde la parte de adelante del auto decían ´cuidado´. Y a los 10 minutos la misma persona decía otra vez ´cuidado, ahí hay otro´. A los cinco minutos, escuchó que decían: ´hay que tirar el paquete´, y entonces la liberaron. Ella supone que se deben haber cruzado con móviles policiales, por eso decían ´otro´, y entonces decidieron liberarla", señaló Castrilli.
El ex árbitro de fútbol y actual funcionario señaló que cuando se produjo el secuestro, recibió un llamado en su celular, pero "no hablaba nadie", y dijo que no puede "suponer que fueran ellos" los que estaban intentando comunicarse con él.
Por otro lado, relató que todo comenzó alrededor de las 17:30 de ayer, cuando su esposa salió de su casa y fue hasta un cajero, en la avenida Rivadavia y Bonifacio, en la zona de Flores.
Señaló que no la llevaron a varios cajeros, sino a uno solo, y le sacaron el dinero que pudo extraer con la tarjeta.
"Ella había hecho una extracción el día anterior, así que tuvieron que esperar a las seis de la tarde para poder hacer la nueva extracción. Por eso la tuvieron dando vueltas para poder hacer tiempo. Después la liberaron en Palermo", contó.
Cuando la dejaron en libertad, en la calle Armenia, "a las dos o tres cuadras se cruzó con un patrullero" y enseguida pidió ayuda, agregó.
Intervino en la investigación del hecho la fiscalía número 11 del fiscal Gerardo Policita.
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