La UTA anunció una retención de tareas desde las cero horas del 9 de abril en las empresas del AMBA que no hayan cancelado la totalidad de los salarios de marzo, en una medida que amenaza con afectar el servicio de colectivos y profundizar el conflicto entre trabajadores, empresas y el Estado por la falta de fondos.
En paralelo, el conflicto ya empezó a sentirse en la calle. Días atrás, las empresas de transporte bajaron la frecuencia de los servicios, como respuesta a la suba del precio del gasoil y la espera por la transferencia de fondos desde el Estado.
Según el gremio, esto provocó malestar entre los pasajeros y episodios de violencia contra los trabajadores.
El comunicado de la UTA
El gremio informó en su comunicado que la decisión fue adoptada al cuarto día hábil de abril sin que varias compañías hubieran cumplido con el pago íntegro de los haberes, por lo que se resolvió la protesta “como medida de autotutela de los trabajadores representados”.
En cuanto al pago de salarios, UTA aseguró que desde las patronales atribuyeron el incumplimiento a la falta de ingreso de subsidios nacionales y provinciales.
La conducción sindical también endureció su postura frente a la propuesta empresaria de que los conductores continúen al volante “sin cobrar” hasta que aparezca el dinero, una alternativa que fue rechazada de plano. Desde el sector señalaron el agotamiento de los choferes, que atravesaron las Pascuas sin recursos, y reclamaron a las autoridades y a las empresas que actúen con responsabilidad para no alterar la paz social.
Además, advirtieron que manejar colectivos bajo tanta presión e incertidumbre es peligroso, tanto para los trabajadores como para los pasajeros, por lo que insistieron en la necesidad de una solución urgente.
En el cierre del comunicado, el gremio sintetizó su postura con una frase directa: “Nosotros queremos cobrar los sueldos y defenderemos los puestos de trabajo”.