Martín Ríos, procesado por el crimen de Alfredo Marcenac ocurrido hace un mes en el barrio porteño de Belgrano, comenzó a ser sometido hoy a "observaciones psiquiátricas y psicológicas" en la cárcel del Hospital Borda, mientras que sus padres fueron entrevistados para buscar los posibles desencadenantes de la agresión.
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Un grupo de profesionales, integrado por médicos, psicólogos y enfermeros, inició con Ríos un trabajo que consiste en hacer durante 15 días un "seguimiento" de su comportamiento dentro de la sala individual en la que fue alojado el viernes pasado con resguardo físico y aislado del resto de los internos.
Uno de los abogados de Ríos, Angel Ramallo, explicó a Télam que en esta etapa "sólo habrá observaciones por parte del personal y charlas con alguna psicóloga, pero no se hará ningún estudio porque no es lo que la jueza ordenó".
Los exámenes que determinarán si el joven es o no inimputable se efectuarán dentro de 60 días, estimó el letrado.
Por disposición de la jueza de instrucción María Dolores Fontbona de Pombo, los profesionales del Borda deberán enviar al juzgado informes diarios y transcurridas dos semanas, Ríos volverá a la cárcel de Marcos Paz.
También con el fin de avanzar en la determinación del estado mental del joven, sus padres, Jorge Ríos y Mónica Díaz, así como su hermana, María Paula Ríos, fueron entrevistados hoy durante cuatro horas por peritos del Cuerpo Médico Forense.
En el denominado examen psico-social, la familia relató "los antecedentes psicológicos de Ríos y distintas vivencias de su infancia, adolescencia y comienzos de la adultez", explicaron fuentes ligadas a la causa.
Hasta ahora sólo se sabe que a partir de la adolescencia el joven habría sido adicto a las drogas, ya que en una oportunidad se lo detuvo con estupefacientes para consumo personal.
"Dijeron lo que Ríos no pudo contar hasta ahora", señaló un vocero, sin entrar en detalles, en referencia a que el joven se negó a hablar en la última entrevista que se le realizó.
Con este tipo de entrevistas, el objetivo de los peritos es rastrear información sobre la historia de vida del chico y tratar de encontrar los posibles desencadenantes y motivaciones de las agresiones que realizó.
La convocatoria es conjunta para ver la dinámica familiar y cómo interactúan durante la entrevista, porque "hay cuestiones que sólo surgen en grupo, como por ejemplo, si hay algún rasgo de perversidad en algún integrante", señaló una fuente.
Por otra parte, hoy declararon como testigos los responsables de las armerías Marcati y Ranger, los locales donde Ríos compró el arma y las municiones con las que se cometieron los ataques en el barrio de Belgrano.
Los testigos entregaron a la jueza la copia de la factura de venta de la pistola Bersa, modelo Thunder, calibre 380 y de las balas.
Para mañana, está prevista la segunda rueda de reconocimiento que se hace desde que se inició la investigación.
Deberán presentarse Diego Claros, herido en el ataque de la avenida Cabildo al 1700; y los testigos Susana Stanic, Ricardo Jugo, Perla Mizrraji y Oscar Jorda, quienes ya aseguraron que estarían en condiciones de identificar al tirador.
Ríos está procesado con prisión preventiva por "homicidio agravado por placer" en el caso del estudiante de Necochea Alfredo Marcenac, seis tentativas de homicidio y daño agravado.
Los hechos que se le imputan son el ataque a balazos a transeúntes del 6 de julio último en la avenida Cabildo al 1700 y otra agresión a tiros contra un ferrocarril de la línea Mitre cuando el 17 de junio circulaba cerca de la estación Belgrano R.
La defensa del imputado apeló el procesamiento el viernes pasado y ahora la decisión será revisada por la Cámara del Crimen.
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