9 de noviembre 2006 - 00:00
Perú: descubren una ciudadela de 5.000 años de antigüedad
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La ciudadela, denominada "Las Shicras", ha sido definida como un centro ceremonial del período pre-cerámico tardío.
Las investigaciones futuras tratarán de determinar si el reciente hallazgo es más antiguo que Caral.
El nombre de "Las Shicras" corresponde a un vocablo quechua (el idioma de los antiguos peruanos) que identifica a una fibra vegetal que servía para hacer bolsas con las que se transportaban diversos materiales como piedras, explicó el investigador.
"Sin ninguna duda se trata de uno de los sitios ceremoniales más tempranos de la costa central y del área andina", observó Tosso.
La estructura monumental indica un importante y complejo nivel de organización colectiva hacia los inicios del proceso de integración de la sociedad andina, refirió.
"Las Shicras" fue descubierta casi accidentalmente por acción de grupos de huaqueros (depredadores del patrimonio arqueológico) que desde el año 2002 realizaban excavaciones clandestinas.
Estas excavaciones dejaron al descubierto un pequeño recinto principal con rasgos de arquitectura ceremonial, únicas en su género, donde se hacían evidentes sucesivas remodelaciones y renovaciones del edificio.
Eso expresa "el concepto de renovación de estructuras ceremoniales, siendo ésta una actividad ceremonial de gran importancia en el período pre cerámico tardío", ilustró Tosso.
Se pueden observar además diferentes fases constructivas superpuestas con diversos rellenos de material seleccionado, en que resaltan las bolsas de la fibra vegetal "shicra". Sin embargo, se detectó también destrucción producida por los huaqueros que buscaban tumbas.
La zona está desde 2004 bajo control de las autoridades culturales y se prepara una nueva temporada de excavaciones controladas, dirigida por Tosso y los arqueólogos japoneses Masami Fujisawa, Tesuya Inamura, Yoshio Onuke y Yasutake Kayo.
Las investigaciones podrían extenderse por una década pues se debe trabajar con sumo cuidado para no causar daños.
Los trabajos de la Fundación Museo Amano tienen como finalidad desentrañar los misterios de la cultura que floreció en el valle Chancay, que hasta la fecha permanece casi desconocida.




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