23 de diciembre 2005 - 00:00

Pettinato-Kirchner en cruce de frases

El animador Roberto Pettinato le interrumpió a Néstor Kirchner un discurso en homenaje a su padre, que fue el jefe de las cárceles durante el primer peronismo, para decir que éstas no cumplen con su deber de  reinsertar a los delincuentes en la sociedad.
El animador Roberto Pettinato le interrumpió a Néstor Kirchner un discurso en homenaje a su padre, que fue el jefe de las cárceles durante el primer peronismo, para decir que éstas no cumplen con su deber de reinsertar a los delincuentes en la sociedad.
«Decía mi padre que la mejor cárcel es la cárcel vacía.» El músico y conductor recordó con esta frase a su progenitor, durante un acto en el que se impuso el nombre de Roberto Pettinato a la Academia Superior Penitenciaria, una ceremonia a la que asistió Néstor Kirchner. «Para eso hay que crear las condiciones», replicó el mandatario.

El Presidente intentó eludir la ironía del conductor descargando una expresión que, de ser revisada, es para controversia: « Lamentablemente, después de 50 años seguimos viviendo temas escalofriantes en el sistema penitenciario, como el ocurrido recientemente hace 50 días atrás en La Plata. Si yo hubiera estado allí hubiera abierto la puerta», dijo en referencia al penal de Magdalena, donde hubo 33 muertos como consecuencia de un incendio.

Pettinato
padre fue director del Servicio Penitenciario durante el gobierno de Juan Domingo Perón, y fue recordado ayer por diferentes expositores por su labor en la modernización y humanización del Servicio Penitenciario Federal. También es recordado por los opositores de aquella época como el jefe de los carceleros de Perón.

Inusualmente callado, Pettinato escuchó el mensaje presidencial, donde se reconoció que el sistema penitenciario es «una gran asignatura pendiente».

«Tenemos una gran asignatura pendiente en el país, especialmente en algunas provincias como Buenos Aires y Mendoza, donde tenemos severos problemas en el sistema penitenciario y donde el preso siempre va a ser preso, pero también un ser humano con derechos», aseveró Kirchner.

El jefe de Estado agregó que «esta asignatura pendiente no es menor porque la complejidad global de hoy es superior a la de ayer, y los problemas son tan graves como los de ayer», al tiempo que instó a las actuales autoridades a seguir «el pensamiento rector del señor Pettinato».

«La recuperación de valores es central y esencial en el sistema penitenciario», subrayó.

En su discurso, Kirchner resaltó la figura de Pettinato y remarcó que el homenaje a su labor significa
«saldar una deuda histórica con la memoria y la justicia».

«No es el reconocimiento de un presidente o de un gobierno, sino del Estado nacional argentino», sentenció.

Previo al discurso presidencial, destacaron la labor de Pettinato el ministro de Justicia,
Alberto Iribarne, y el supremo Eugenio Zaffaroni, quien lo calificó como «una figura estelar del penitenciarismo argentino, profundamente olvidada». En la ceremonia también estuvieron el ministro de la Corte Juan Carlos Maqueda; el procurador, Esteban Righi, y el director del Servicio Penitenciario Federal, Héctor Soza.

Tras el acto de homenaje y ante la prensa, Pettinato afirmó que dentro de las cárceles
«no debe maltratarse a los presos» y que «hay que trabajar para su resocialización».

También recordó que a su padre no se le escapó «ningún preso» de las cárceles durante su gestión y resaltó que «era un gran humanista» y que «nunca fue un torturador».

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