Los estudiantes próximos a terminar la secundaria comenzaron a celebrar, desde hace varios años, el inicio de su último ciclo escolar con fiestas previas al comienzo de las clases. Estas celebraciones, llenas de ruido, pirotecnia, cotillón y música, fueron denominadas como el "último primer día" (UPD), y es un evento que funciona como un anticipo de cómo los jóvenes vivirán el cierre de esa etapa de sus vidas.
Qué es el UPD y cuáles son los mejores consejos para festejar de manera segura
Se trata de una de las tradiciones más comunes entre los estudiantes es festejar el inicio de clases y muchas veces esas celebraciones pueden salir de control. Una lista de recomendaciones para festejar sin problemas.
-
PAMI oficializó las credenciales vigentes en abril 2026
-
Nuevos detalles de la causa del padre de Enzo Pérez: fue imputado por dos casos de abuso sexual
El UPD ya es una celebración clásica para los adolescentes.
La tradición fue ganando terreno a nivel nacional, y existen diversas formas de organizar estos festejos. Al igual que las celebraciones de fin de año de los egresados, algunos optan por alquilar un "bus de fiesta", otros eligen alquilar una quinta, un boliche o bien utilizar una propiedad espaciosa de los padres de algún compañero para hacer la reunión.
El objetivo principal del UPD es que los estudiantes del último año de secundaria compartan una fiesta la noche previa al inicio de clases o durante el fin de semana anterior. Es un inicio simbólico de una despedida gradual que se extenderá a lo largo de todo el ciclo lectivo.
Durante este evento, lo característico es el exceso de comida, bebidas alcohólicas, color, espuma, cotillón y un toque de "descontrol". En algunos casos, los estudiantes utilizan camisetas personalizadas que los identifican como grupo, las cuales pueden ser recicladas o decoradas por ellos mismos.
Generalmente, los estudiantes se dividen las responsabilidades de organizar el evento, encargándose de la recolección de dinero, las compras, la decoración y, si es necesario, la contratación de un lugar o transporte. Tras disfrutar de la fiesta, se presentan en la escuela para iniciar su último año de secundaria.
La costumbre del "último primer día" se convirtió en una escena común a las puertas de los colegios en todo el país al inicio de marzo. Sin embargo, esta tradición no estuvo exenta de críticas, especialmente por parte de vecinos, comerciantes y familias, quienes se han visto afectados por el ruido y las alteraciones que provocan estos festejos.
Dónde comenzó esta moda
La práctica comenzó con fuerza en el interior del país, siendo las provincias de Mendoza y San Juan las primeras en adoptarla. En particular, en Mendoza, donde estos festejos incluyen pirotecnia, cortes de calles y consumo excesivo de alcohol, se estableció un Código de Faltas estricto que sanciona a las familias cuyos hijos incumplen las normativas.
Estas medidas buscan reducir los riesgos para la salud y seguridad de los adolescentes, y responsabilizar a los padres de la organización y supervisión de los festejos.
En algunos casos, las celebraciones pueden verse interrumpidas por la intervención de las fuerzas de seguridad. Un ejemplo reciente ocurrió en el barrio Siglo XX de Santiago del Estero, donde la División Prevención y Protección Contra el Alcoholismo desalojó una vivienda en la que se reunían menores para celebrar el UPD y confiscó una gran cantidad de alcohol.
Varios municipios y provincias también impusieron multas a los propietarios que alquilen propiedades para este tipo de reuniones, buscando limitar los riesgos asociados a este fenómeno social.
Cómo celebrar el UPD de forma segura y responsable
Ante las inquietudes generadas por el UPD en Argentina, el ex-Ministerio de Educación de la Nación diseñó una serie de pautas para afrontar este evento de la manera más segura, consciente y responsable posible:
- Fomentar actividades colaborativas entre la escuela y los estudiantes. Esto incluye proponer actividades de reflexión sobre el significado de la fecha y las celebraciones del año anterior, o invitar a los jóvenes a participar en la planificación del inicio de su último año. Algunas ideas que implementaron diversas escuelas incluyen recibir a los estudiantes con un desayuno o merienda, organizar eventos en espacios abiertos como un polideportivo local para realizar actividades recreativas y reflexivas sobre la etapa que están a punto de cerrar, o crear un mural que quede como recuerdo de su paso por la institución.
- Promover acuerdos entre adultos y estudiantes. Es esencial crear un marco consensuado para los festejos de ese día, involucrando a toda la comunidad educativa, incluidas las familias. Este enfoque conjunto ayuda a establecer límites y responsabilidades claras.
- Fomentar espacios de participación y diálogo, como los centros de estudiantes o los consejos escolares de convivencia, para facilitar la organización de las celebraciones. Estos espacios permiten discutir de manera abierta sobre las expectativas, preocupaciones y objetivos para el futuro de los jóvenes.
- Abrir espacios de conversación sobre el sentido de los festejos. Es importante ofrecer oportunidades para hablar sobre los motivos de cada celebración, cuestionando el papel del consumo de alcohol y otras sustancias durante estos eventos. A la vez, se deben promover prácticas de cuidado mutuo entre los compañeros.





Dejá tu comentario