30 de noviembre 2007 - 00:00

River: barra brava acusa a Aguilar

Alan Schlenker, líder de una de las facciones de «Los Borrachos del Tablón» y que se encuentra prófugo por el crimen del hincha de River Martín Gonzalo Acro, admitió que no es «un santo», que se «peleó muchas veces» por el club y que se entregará en breve porque está «ansioso» por declarar.

El hermano mayor de los Schlenker dijo ser inocente y acusó a Adrián Rousseau de ser el «brazo armado» del presidente del club José María Aguilar y del dirigente Mario Israel.

«Es inminente. En los próximos días yo me voy a presentar al juzgado y quiero prestar declaración», anunció Alan en una entrevista a C5N realizada desde la clandestinidad.

Schlenker dijo que aún permanece prófugo porque vive «una injusticia» y porque espera que la Cámara de Apelaciones resuelva sobre su pedido de eximición de prisión.

Sin embargo, reconoció: «Es una realidad que una vez que me presente a declarar el juez va a tener diez días hábiles para resolver cuál va a ser mi situación y es inevitable que, al menos esos diez días, yo esté preso».

Respecto de que Adrián Rousseau, líder de la otra facción de la barra y que integraba Acro, lo señaló como autor intelectual del crimen, Schlenker dijo que «todas sus acusaciones fueron falsas y nadie lo dice».

Según él, cuando Rousseau dijo que él estuvo en una confitería donde contrató a «10 sicarios», en realidad estaba « esquiando en Las Leñas. Me preocupa la causa porque los dirigentesde River tienen muchos contactos y mucho dinero. Me han dicho que hay una 'mano negra' en la Justicia. Me preocupa que la 'organización mafiosa' haya influido a la Justicia», expresó.

El mayor de los Schlenker dijo que terminó en la popular de River porque admiraba a la hinchada millonaria donde dijo que existe «una competencia sana para ver quién va más seguido, quién no falta nunca».

«Yo no soy un santo, pero quiero a mi club, me he peleado muchas veces por mi club y no tengo ningún interés económico en el mismo», indicó el barra. En ese sentido, admitió su participación en uno de los hechos violentos ocurridos por la disputa de poder dentro de la barra y que se denominó «La batalla de los quinchos» y en la que hubo hinchas heridos con arma blanca.

Dijo que desde entonces Rousseau «tomó la decisión, vaya a saber por qué, de no ir a la cancha». También dijo que a partir de ese incidente, Acro también «dejó de ir a la cancha y estaba con Rousseau, al igual que los otros doce chicos que trabajaban como empleados de River y cobraban sobresueldos de unos 5.700 pesos».

Respecto del líder de la facción de la hinchada de River con la que está enfrentado, Alan acusó: «Adrián responde a José María Aguilar y a Mario Israel puntualmente y es su brazo armado».

Aseveró que Rousseau « andaba siempre con una pistola (calibre) 6.35 en la riñonera y se la exhibía a todo el mundo».

«Quiero que la gente sepa cómo son las cosas y esté atenta a este tema porque tengo en contra a una organización mafiosa y a una persona que está mintiendo por plata, porque Adrián me conoce hace 15 años y es el primero que sabe que yo no haría una cosa así», indicó.

«Por eso digo el brazo armado, pero además porque él imponía su presencia para intimidar a otras personas», explicó Schlenker.

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