Aarón González, dueño de una fábrica de pastas de la localidad de Santa Teresita, provincia de Buenos Aires, fue encontrado muerto y enterrado en el patio de la casa de un empleado. Un amigo de la víctima fue el disparador del hallazgo luego de que denunciara que no tenía novedades de él desde hace un mes y medio y que había recibido mensajes extraños por WhatsApp.
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Maximiliano Sosa, trabajador de una fábrica de pastas, fue acusado de robo y homicidio por el crimen de Aarón González, su jefe. Un amigo de la víctima comenzó a sospechar por unos mensajes de WhatsApp que recibió desde el celular del fallecido. La Policía halló el cuerpo enterrado en el domicilio del acusado.
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La DDI de Dolores en el local comercial de Aáron González, la víctima.
Daniel Di Menna, amigo del fallecido, le resultó sospechoso que le pidió dinero y, ante su llamado, no respondía.
Cuando Di Menna le consultó al interlocutor el motivo por el cual no atendía su llamada, la explicación que recibió fue que se le había roto el celular. No podía enviar auidos de WhastApp tampoco, algo que también le pareció inusual. Luego, a la sospecha se le sumó que le dijo que se encontraba de vacaciones en Brasil.
Luego de realizar la denuncia, el Ministerio Público Fiscal realizó un pedido a Migraciones para determinar si González había salido del país rumbo a Brasil, pero la respuesta del organismo sorprendió: se estableció que González no abandonó la Argentina durante el 2025.
Durante la conversación de Di Menna, el interlocutor le había comentado que mientras se encontraba en Brasil, su local y sus vehículos habían quedado a cargo de Maximiliano Sosa, uno de los trabajadores de la fábrica de pastas. Una de las primeras líneas de investigación derivó en la hipótesis de que Sosa podía estar implicado en el hecho, según informó la agencia Noticias Argentinas.
A raíz de ello se realizó un allanamiento en el domicilio del empleado. La Policía lo halló junto a su esposa. Ambos confesaron que González se encontraba sin vida, enterrado en el patio del fondo del domicilio. Con ayuda de los perros de la policía y en presencia de Defensa Civil, fue encontrado a un metro y medio de profundidad.
Sosa fue aprendido en el momento y se procedió también a tomarle testimonio a su pareja. El hombre fue trasladado a la comisaría de Santa Teresita y, sobre el cuerpo, se dispuso una autopsia para el próximo 17 de octubre a partir de las 10.30 en la Morgue Judicial Pavón.
Asimismo, el auto de la víctima, un Volkswagen Vento, fue ubicado a cargo de un ciudadano de la zona que lo compró unas semanas atrás. La causa fue caratulada, hasta el momento, como “Robo agravado por codicia / Homicidio”.
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