9 de noviembre 2006 - 00:00

Sin acuerdo con ganadora de bingo

La apostadora que resultó beneficiaria de una máquina tragamonedas en una suma superior a los 35 millones de pesos en el bingo de Lomas del Mirador no llegó a un acuerdo con las autoridades del establecimiento en la audiencia de mediación que se realizó ayer, por lo que el proceso legal por el caso iniciará su curso en los tribunales.

De la charla participaron seis representantes del bingo en cuestión, perteneciente al grupo Codere, además de la ganadora del premio, Verónica Baena, su esposo y sus letrados. «No hubo acuerdo. Esperaremos lo que haya que esperar para que me den todo lo que gané. No tengo apuro», explicó Baena luego de la reunión. Las partes firmaron un acuerdo de confidencialidad, pero no llegaron a un arreglo por el monto, ya que Baena quiere cobrar los 35.663.093,02 pesos que figuraron en la pantalla de la máquina mientras jugaba. «Es sencillo, el premio es claro; para algo le saqué una foto. Yo quiero cobrar lo que gané», explicó la mujer, protagonista del singular episodio el pasado domingo 16 de octubre.

«Es usual que se firmen pactos de confidencialidad. Para nosotros, hay un premio; es una cuestión de pleno derecho; para ellos (por el bingo), es un error informático, pero tendrán que probarlo», consideró la abogada de la mujer.

El domingo 16 de octubre, Baena y su esposo, Ramón, fueron al bingo de Lomas del Mirador para probar suerte en las máquinas tragamonedas. Según relató la protagonista del incidente, se sentó en una de esas máquinas e invirtió 20 de los 25 pesos que estaba dispuesta a jugar.

Jugó un tiempo, hasta que la pantalla le mostró que había obtenido el premio millonario que se estipula, ante la sorpresa de todos los presentes. El gerente de la sala de juegos le indicó que hubo un error en la computadora y le ofrecieron 35 mil pesos y la posibilidad de iniciar acciones legales.

La mujer, lejos de aceptar la propuesta, «redobló la jugada» y se aferró a la máquina para que nadie pudiera quitarle su premio, y además, sacó con su celular una foto a la pantalla. La próxima instancia es el juicio y allí, si el bingo no puede probar fehacientemente que se trató de un error electrónico, deberá pagar la totalidad del premio.

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