12 de mayo 2008 - 00:00
Sorprendió al gobierno, anoche, otro cacerolazo en varios lugares del país
Sorprendió al público, pero más al gobierno, el cacerolazo que estalló anoche en varios barrios de la Capital Federal, especialmente Palermo, Recoleta y Barrio Norte. Fue ruidoso, aunque no masivo como ocurrió en la primera movilización pro campo de la Capital. Un grupo llegó a cortar la avenida Santa Fe a la altura de Coronel Díaz, acompañado por el ruido de cacerolas desde las ventanas y balcones, por momentos apabullante, y que reanimó a esos barrios que suelen dormir, lejos del fútbol, en domingo. El disparador de esa reacción fue la transmisión por algunas cadenas de cable de la protesta que encabezó en un cruce de rutas de Gualeguaychú Alfredo de Angeli, quien habló acompañado también por el sonar de las cacerolas. Como imantado, ese sector de los vecinos de la Ciudad, y en algunas capitales de provincia, se prendió a la protesta, que llegó también a pocos metros de la residencia presidencial de Olivos.
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Se registraron ayer nuevos cacerolazos en la intersección de Avenida Santa Fe y Coronel Díaz, luego de una jornada en la que el conflicto entre el gobierno y el campo volvió a tomar mayor temperatura. También hubo en Caballito, Palermo, Belgrano y Barrio Norte.
Incluso, durante la semana pasada se habían difundido numerosos mails por Internet, que citaban para ayer a las 19 a Plaza de Mayo a quienes los recibieran. Por esos mismos rumores, movimientos sociales afines al kirchnerismo ya habían anunciado también que irían a la Plaza «a defender al gobierno popular y nacional», si la muchedumbre pro campo se decidía a concurrir. Sin embargo, la cantidad de personas que se movilizaron en Capital motivó que las amenazas de los piqueteros K no se concretaran.
Paraná, Rosario, General Pico, Córdoba, Santa Fe, Santa Teresa y Armstrong fueron otros puntos del interior en donde se vislumbraron las rebeliones y los insultos contra el kirchnerismo.



