La Aduana desbarató un contrabando de 10 kilogramos de cocaína de máxima pureza que se encontraba oculta en bolsas termoselladas y rellenas con un gel especial en un embarque de 500 kilogramos de merluza, que iba a ser exportada a España. Lo curioso es que este hecho no tendría «precedentes en el historial internacional» y se cree que era una prueba piloto para realizar luego otros similares a gran escala. Hay tres detenidos.
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