18 de noviembre 2017 - 19:07
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"Estamos bien, esperanzados de que todo pase y que sea un mal recuerdo", dijo a periodistas María Morales, madre de uno de los tripulantes del submarino.
El sábado se sumaron a la búsqueda del submarino -una embarcación de origen alemán de más de tres décadas- aviones y buques de Estados Unidos y del Reino Unido. Pero las condiciones climáticas adversas complican las tareas de búsqueda.
En cuanto a la asistencia internacional, a una aeronave de exploración de la NASA se sumó otro avión de la Armada estadounidense, a lo que añadió "un buque polar de origen inglés, el Protector".
La Armada dispuso que zarparan de la base naval de Mar del Plata la corbeta Espora y dos buques oceanográficos, en tanto que desde la base Belgrano partió el buque logístico Patagonia y dos corbetas, la Robinson y la Parker, lo que se suma a las naves que ya se encuentran en la zona, señaló Balbi.
En tanto, desde la base de Ushuaia zarpó la nave Puerto Argentino que "va a operar desde Comodoro Rivadavia: el total de siete naves se suman a dos corbetas y un destructor que ya operaban en la zona de la búsqueda".
"La meteorología no es muy buena", afirmó Enrique Balbi, portavoz de la Armada, que señaló que un temporal con fuertes vientos afecta la zona desde el viernes y genera olas de unos 6 metros que dificultaban la visibilidad.
Se espera que el mal clima persista hasta la tarde del domingo, dijo el sábado a Reuters una fuente de la Armada, que habló bajo condición de anonimato porque no está autorizada oficialmente a hacer declaraciones.
Brasil, Uruguay, Perú y Sudáfrica también han ofrecido su asistencia para encontrar a la nave perdida y a sus tripulantes.
El ARA San Juan -que cuenta con propulsión a diésel y eléctrica- había partido desde la ciudad de Ushuaia, en la remota provincia austral de Tierra del Fuego, con el objetivo de atracar en el puerto de Mar del Plata, su lugar de paraje usual.
Según la agencia estatal de noticias Télam, la nave se incorporó a la flota militar argentina en 1985, aunque en 2008 fue sometida a un proceso de "reparación de media vida" que llevó más de dos años y que implicó el reemplazo de sus cuatro motores a diésel y una puesta a punto de sus motores eléctricos.




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