Un grupo de vecinos de la localidad bonaerense de Ezpeleta, partido de Quilmes, arrojaban piedras contra la casa de un empleado municipal de ese distrito al que le atribuyen el abuso sexual de dos niños de 7 y 10 años, informaron fuentes policiales.
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Debido a la violenta protesta, policías de la Distrital de Quilmes rodeaban la zona, mientras que los manifestantes continuaban reclamando justicia por el hecho.
Fue a raíz de la denuncia que hizo una mujer de que un sujeto de 52 años abusó sexualmente en varias oportunidades de sus dos hijos -un varón y una nena-, ambos menores de edad, y el hecho generó una violenta protesta de parte de los vecinos de las víctimas, quienes arrojaron piedras contra la casa en la que vive el hombre.
El episodio protagonizado por los vecinos -quienes debieron ser contenidos por personal de la Policía- ocurrió este mediodía, en un barrio de la localidad de Ezpeleta, en el sur del Gran Buenos Aires.
En ese marco, los vecinos prendieron basura y papeles en las calles de tierra aledañas a la vivienda del hombre, y colgaron un cartel frente a la casa, en el que se leía: "Cuidado, violador suelto".
Allí, para contener a los vecinos, se hicieron presentes unos veinte policías, con cascos, escudos y palos, para proteger la vivienda del acusado.
La mamá de los nenes, en tanto, denunció, en declaraciones a un canal de televisión por cable, que el hombre -un empleado de la delegación municipal de Ezpeleta, "violó" a sus hijos "no una vez, sino muchas veces".
En su relato, quebrada por el llanto, la mujer describió los abusos y dijo, por ejemplo, que su hijo varón, que tiene 10 años, fue violado por el sujeto "en la cama, en el baño y en el piso" de la casa donde vive.
Por su parte, los vecinos del barrio advirtieron que si la Justicia no les da una respuesta, van a hacer "justicia por mano propia", para que ese tipo de hechos "no se repita nunca más".
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