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La decisión tomada hoy por la Federación de Asociaciones de Trabajadores de Sanidad (FATSA), fue anunciada por el titular de la organización gremial, Carlos West Ocampo, al término de un fallido encuentro con representantes del sector empresario en la sede central del ministerio de Trabajo.
En ese ámbito y a pesar de "las gestiones emprendidas por los funcionarios de la cartera laboral" las negociaciones terminaron en un callejón sin salida, producto de "la intransigencia y de haber negociado de mala fe por parte de los empresarios.
West Ocampo ya había advertido "el inevitable fracaso" de las negociaciones con los empresarios de la salud privada por la tarde, antes que terminara la reunión en la sede de la cartera laboral.
Consultado sobre cuales serán los pasos de la organización sindical después del paro de 48 horas, el gremialista anticipó que "se continuará con quite de colaboración y trabajo a reglamento".
West Ocampo también añadió que se analizará la posibilidad de "nuevas medidas de fuerza, pero con una modalidad más dura: "sin cubrir las guardias mínimas".
De los encuentros realizados entre los directivos del gremio de sanidad y los representantes del sector empresario realizados ayer y hoy, participaron el titular de FATSA, Carlos West Ocampo, representantes de los sanatorios y clínicas privadas y el Director Nacional de Relaciones Laborales, Jorge Ariel Schuster.
Los trabajadores de sanidad se encuentran en conflicto por salarios desde hace cuatro meses, con infructuosas negociaciones entre el gremio y los empresarios, que ya provocaron dos paros de 24 horas.
El primero de los paros se produjo el 5 de octubre, acompañado por una multitudinaria movilización de trabajadores, que se congregaron frente a la Plaza de los Dos Congresos.
Un mes después -el 9 de noviembre- y tras fracasar varias rondas de negociaciones, los trabajadores volvieron a realizar una nueva medida de fuerza de 24 horas, pero en esta oportunidad sin movilización.
Ahora el gremio decidió redoblar la apuesta y tras fracasar las conversaciones tendientes a destrabar el conflicto propiciadas desde el ministerio del Trabajo, mañana comienzan 48 horas de protestas pero sin la anunciada movilización desde Plaza Miserere hasta el centro porteño.
Los trabajadores reclaman un salario inicial de 1.400 pesos mensuales para las enfermeras, que hoy perciben 800 pesos.
Los trabajadores que irán al paro son las enfermeras, camilleros y todo el personal no médico, de los establecimientos de salud privados de todo el país.
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