12 de enero 2011 - 08:40

Tragedia en frontera con Brasil: mueren ahogados cuatro niños argentinos

Cuatro chicos argentinos de la ciudad de Bernardo de Irigoyen, ubicada en Misiones en la frontera de Argentina y Brasil, murieron ahogados cuando quedaron atrapados en un charco de más de un metro de profundidad que se formó cerca de la naciente del río Pepirí Guazú, debido a las lluvias que azotaron el martes al noreste provincial.

Juan Oscar Grandulla, intendente de Bernardo de Irigoyen, precisó en diálogo que la tragedia ocurrió "ayer pasadas las 19, dos horas después de la fuerte lluvia que azotó la zona seca de la naciente del río Pepirí".

Grandulla informó que "los chicos murieron ahogados, en uno de los tantos charcos de más de 1,20 metro de profundidad, que se forman con la tormenta en las zonas cercanas al Pepirí Guazú".

Las víctimas son las hermanas Angélica Gabriela y Beatriz Sosa de 7 y 11 años, que vivían en el barrio Cuatro Hermanos junto a sus padres y seis hermanos, y Fabián Lautaro y Tatiana Marisela Monzón, de 6 y 10 años, del barrio Evita de Bernardo de Irigoyen, donde vivían con sus padres y doce hermanos.

El intendente indicó que "ambas son familias de bajos recursos, los padres de los chicos tienen trabajos temporales y son beneficiadas con una pensión graciable por más de siete hijos y la asignación universal por hijo que otorga el gobierno nacional".

El lugar donde ocurrió el hecho está a 500 metros de la naciente del río Pepirí Guazú, en el límite fronterizo con Brasil, donde están las ciudades brasileñas de Dionisio Cerqueira, perteneciente al estado de Santa Catarina y Barracao, del estado de Paraná.

Grandulla añadió que "allí se hicieron tareas de desmalezamiento en el marco de un plan de recuperación de la naciente del río Pepirí que se hace en conjunto con Brasil y que en un futuro, se prevé que sea un parque ambiental".

Por esa razón, los chicos, quienes vivían a un kilómetro y medio de la zona, pudieron acceder fácilmente al lugar. Según la opición del intendente, los niños no pudieron salir de ese charco de gran dimensión que se formó con la tormenta, lo que los hizo quedar atrapados en una de las ondulaciones del terreno por el barro que se forma en la superficie.

En tanto, Grandulla añadió que "otro chico que estaba con ellos y que no se metió al charco fue el que pidió auxilio y una vecina de Dionisio Cerqueira, que lo escuchó, dio parte a los bomberos de ese municipio brasileño" que intervinieron en el rescate.

Alejo Bermúdez, integrante de la comisaría de Irigoyen, cuyas dependencias están a sólo 300 metros del lugar del accidente, indicó que los cuatro nenes "jugaban en el cauce seco que generalmente toma curso con agua de las lluvias".

La muerte de los cuatro chicos argentinos fue constatada por el equipo forense de la morgue brasileña y los cuerpos fueron trasladados a Bernardo de Irigoyen, donde son velados en una sala municipal y fueron inhumados.

La ciudad de Bernardo de Irigoyen es cabecera del Departamento misionero de General Manuel Belgrano y se encuentra en el punto más oriental de Argentina, en la denominada frontera seca.

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