15 de octubre 2007 - 00:00
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El albañil de 77 años fue secuestrado dos veces en su vida: una durante la última dictadura militar y otra hace un año, después de incriminar a Etchecolatz con el relato de sus padecimientos en el "Pozo de Arana", el centro clandestino de detención que dependía de la comisaría 5 de La Plata.
Su primer secuestro fue durante la última dictadura militar, cuando era un joven militante montonero, y se convirtió por tres años en un detenido-desaparecido y como tal fue víctima de torturas físicas y psicológicas.
López contó lo sucedido ante el tribunal que juzgó y condenó al ex subjefe de la Policía bonaerense por el delito de "genocidio".
Después de treinta años, López hizo un relato minucioso, dio nombres de represores y afirmó que el fallecido arzobispo de la capital bonaerense, Antonio Plaza, entregó a una mujer a los torturadores.
La segunda desaparición de López fue hace un año, el 18 de septiembre de 2006, cuando salió de su casa, en el barrio Los Hornos, en la periferia platense, para escuchar el último tramo del juicio contra Etchecolatz.
No se sabe aún dónde está y tampoco quiénes fueron sus secuestradores, aunque se sospecha que sus últimas palabras están relacionadas con su desaparición.
El 18 de septiembre último, a un año de su secuestro, distintos organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, partidos políticos y agrupaciones estudiantiles reclamaron la "aparición con vida" del testigo y acusaron a los gobiernos nacional y bonaerense y al Poder Judicial de "garantizar la impunidad de los culpables".



