28 de mayo 2015 - 23:09

Víctima de secuestro escapó al arrojarse de auto en movimiento

Un hombre de 31 años escapó de los hombres que lo habían secuestrado al arrojarse de un auto en movimiento mientras sus captores se tiroteaban con la Policía durante una persecución por las calles del barrio porteño de Liniers.

Poco antes, los secuestradores habían desistido de cobrar los 14 mil pesos que iba a aportar la familia, a la que antes habían llegado a pedirle 80 mil dólares, al darse cuenta de la presencia policial.

"Llamaron a la Policía, te vamos a matar", aseguró que le dijeron sus captores la víctima, Adrián Balzano, antes que decidiera arrojarse del auto en el que lo llevaban para salvar su vida, una decisión que pudo tomar a pesar de los numerosos golpes de culata que había recibido en su cabeza.

Los delincuentes escaparon tras dejar abandonado el auto en el que escapaban con el rehén, en el complejo conocido como Fuerte Apache, de la vecina localidad de Ciudadela.

El dramático episodio comenzó el martes pasado por la noche cuando Balzamo estacionaba su auto Volkswagen Fox, en Alpatacal al 6.300, donde se disponía a guardarlo en la casa de su madre. En ese momento, fue abordado por delincuentes que se introdujeron en el auto y se lo llevaron secuestrado, para rápidamente cambiarlo a otro vehículo.

Poco después, los asaltantes llamaron a la familia y pidieron 80 mil dólares de rescate, aunque rápidamente, cuando habían transcurrido unas tres horas, se alcanzó un acuerdo para abonar 14 mil pesos en inmediaciones del shopping de Liniers.

En el momento en el que los secuestradores se disponían a cobrar un rescate, aparentemente se dieron cuenta que eran vigilados por la Policía, por lo que decidieron escapar. "Empezaron a tiraron conmigo arriba. Los policías se dieron cuenta que me tenían y por eso se alejaron. Cuando se sentían lejos de los policías, empezaron a sentirse más seguro y a golpearme todos con las culatas de las armas. Me dijeron te vamos a matar, llamaron a la Policía", describió Balzame, en diálogo con el canal TN.

El hombre decidió que era tiempo de salvar su vida y se arrojó del vehículo en movimiento. "Caí muy cerca de un poste de luz, estaba muy golpeado", recordó el damnificado, que casi milagrosamente no sufrió heridas de consideración.

Enseguida se inició un operativo de rastrillaje, en forma conjunta ente la Policía Federal y la Bonaerense, y éstos últimos lograron localizar la banda en inmediaciones del complejo Ejército de Los Andes, conocido como Fuerte Apache, donde se produjo un nuevo enfrentamiento armado. Tras el tiroteo, los delincuentes lograron escapar, tras dejar abandonado en el lugar el Ford Focus que utilizaban, el cual había sido robado el lunes pasado en la zona de Ramos Mejía.

A partir de la denuncia que había realizado un cuñado de Balzano, en el caso tomó intervención la División Operativa Central de la Policía Federal, antes conocida como división Antisecuestros, y el fiscal federal Federico Delgado, que supervisó todo el operativo.

Posteriormente, Delgado presentó ante la Procuración un escrito en el que se quejó de la demora de la empresa Movistar en intervenir los teléfonos requeridos, lo que, a su juicio, puso en peligro la vida de la víctima y de los agentes de la Policía Federal. Por esa circunstancia, advirtió el instructor, "la Policía trabajó a ciegas, arriesgando vidas literalmente", mientras que "la fortuna abrazó al secuestrado e impidió su muerte".

Dejá tu comentario

Te puede interesar