21 de enero 2026 - 11:17

Vuelven las tormentas: el Servicio Meteorológico anunció alerta amarilla en 10 provincias

El pronóstico oficial anticipa lluvias intensas, ráfagas peligrosas y actividad eléctrica durante jornadas próximas, con recomendaciones preventivas.

Qué provincias se ven afectadas por alerta amarilla.

Qué provincias se ven afectadas por alerta amarilla.

El escenario climático vuelve a mostrar señales de inestabilidad en buena parte del país. Tras varios días marcados por temperaturas elevadas, el foco ahora se traslada a fenómenos asociados a precipitaciones fuertes y viento, una combinación que suele generar complicaciones tanto en áreas urbanas como rurales.

El anuncio del organismo nacional encargado del seguimiento del tiempo advierte sobre condiciones que pueden desarrollarse de manera rápida y con distinta intensidad según la región. Calles anegadas, caída de ramas, interrupciones del suministro eléctrico y reducción de la visibilidad forman parte de los riesgos habituales cuando este tipo de eventos se presenta.

Tormenta eléctrica

Si bien no todas las zonas afectadas vivirán situaciones extremas, los especialistas remarcan que la variabilidad juega un rol clave. Algunas localidades podrían atravesar el episodio sin mayores consecuencias, mientras que otras registrarán acumulados significativos en pocas horas, un factor que siempre exige atención.

Las provincias que tendrán tormentas y vientos fuertes

Según el parte difundido, diez provincias quedaron bajo advertencia por tormentas que podrían estar acompañadas por ráfagas intensas, ocasional caída de granizo y abundante actividad eléctrica. Este tipo de combinación meteorológica suele darse cuando masas de aire cálido y húmedo interactúan con frentes fríos que avanzan desde el sur. Las provincias con alerta amarillo emitido son: Jujuy, Salta, San Juan, Mendoza, La Pampa, Río Negro y el sur de la provincia de Buenos Aires (Coronel Suárez, Coronel Pringles, Bahía Blanca y Monte Hermoso).

Entre los puntos señalados aparecen sectores del centro y norte del país, donde la energía acumulada durante jornadas calurosas favorece el desarrollo de núcleos convectivos. Las ráfagas representan uno de los factores más delicados. Pueden superar valores habituales y provocar daños en techos livianos, cartelería o tendido eléctrico. A esto se suma el riesgo para la circulación vehicular, sobre todo en rutas donde la visibilidad puede reducirse de golpe.

Disminuyó a nivel amarillo el alerta por la ola de calor

Desde el organismo recomiendan mantenerse informados a través de canales oficiales, asegurar objetos que puedan volarse y evitar actividades al aire libre durante los momentos de mayor intensidad. También se sugiere no refugiarse bajo árboles ni estructuras inestables, una advertencia que se repite cada vez que aparecen estos episodios.

El Servicio Meteorológico también advirtió un alerta amarilla por el calor en Buenos Aires

Aunque el eje principal está puesto en las tormentas, el panorama no deja afuera otro factor que sigue presente: las temperaturas elevadas en el área metropolitana. La combinación de calor y humedad no solo resulta incómoda, sino que también actúa como combustible para los fenómenos posteriores.

En la Ciudad y el conurbano, los registros térmicos continúan altos, con sensaciones que superan marcas habituales para esta época. Este contexto explica por qué, tras una jornada sofocante, pueden darse lluvias intensas acompañadas por descargas eléctricas, un patrón conocido para quienes siguen el clima de cerca.

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La alerta amarilla por vientos rige en once provincias.

La alerta amarilla por vientos rige en once provincias.

Especialistas aclaran que los avisos no implican catástrofes inevitables. Se trata de herramientas preventivas que permiten anticiparse y reducir riesgos. Aun así, la evolución final depende de múltiples variables, como la velocidad del frente frío o el nivel de humedad disponible.

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